¿Cómo comunicar la inminente llegada del bebé al hermano mayor? Es importante, lo verá de manera positiva o negativa según, no tanto lo que le contemos, sino la actitud con la que lo hagamos: si estamos nerviosos, contentos, asustados, enfadados, ilusionados… Esta actitud le dará una primera pista sobre el acontecimiento: le transmitirá si es algo de lo que hay que preocuparse, una obligación que se le impone, un regalo precioso que va a tener la suerte de recibir…

Para los niños, los hábitos son sinónimo de seguridad, por lo que sería bueno que sus rutinas y horarios para la hora del sueño, de la comida y del juego no se vieran muy alterados, ni antes ni después del parto. Hay algunos niños a los que les coincide la llegada del hermano con el momento de pasar por un cambio complicado, como pasar de la cuna a la cama o dejar los pañales. Es aconsejable que, en la medida de lo posible, se propicie ese cambio unos meses antes o después del nacimiento, de manera que el niño no asocie la llegada del hermano con una “pérdida de derechos”. Por la misma razón, el momento del parto debe estar organizado con bastante antelación: saber quién va a cuidar al pequeño mientras los padres están en el hospital y contarle a él lo que ocurrirá: dónde dormirá, qué hará, con quién estará…

La visita al hospital o el encuentro en casa, cuando los padres regresan ya con el bebé, es un momento especialmente emocionante. Por primera vez el hermano mayor conocerá a ese ser con el que, a partir de ahora, compartirá su casa, sus juguetes, el amor de sus padres… Es importante que no coincida con la visita de otros familiares, para hacerle comprender de qué manera es único el vínculo que los unirá: diferente a la relación que el bebé tendrá con cualquier otra persona en su vida.

La importancia de este vínculo le dará derecho a participar según sus posibilidades, en algunos cuidados del bebé: llevar a mamá los pañales, “ayudar” a bañarlo, distraerlo cuando llora… El momento de dar el pecho, en que a veces el bebé quiere comer, mientras el “mayor” reclama nuestra atención, puede ser a veces un poco complicado. Tener reservados unos juguetes o entretenimientos especiales es una buena idea, de manera que asocie que su hermano tiene que comer con una experiencia agradable y no con un momento en el que su hermano “le roba” la atención de su madre.

Será poco a poco como descubra que su hermano puede llegar a ser su mayor tesoro.