Tenemos que tener en cuenta el recorrido. Por ejemplo si no somos buenos nadadores no deberemos inscribirnos en un triatlón cuya prueba de natación suceda en aguas abiertas, dada la complejidad de estas. Por eso el recorrido tiene que ser objeto de estudio para tomar la decisión de en qué prueba apuntarnos, asimismo, si no tenemos un buen control del estrés, principalmente en el agua, tendremos que evitar pruebas de triatlón que estén muy masificadas.

La prueba de natación suele ser la que más quebraderos de cabeza nos da y la más “peligrosa” por eso mismo tenemos que tener en cuenta siempre que debemos nadar tranquilos, controlando la respiración, evitar los golpes lanzándonos al agua un poco más tarde que el resto, en la prueba de natación es fácil desorientarse por eso tendremos que buscar puntos de referencia o nadar con la cabeza fuera del agua aunque eso nos retrase. Te recomendamos seguir nuestros consejos para nadar en aguas abiertas, pues todas estas pruebas se realizan en este tipo de lugares, bien sea en grandes lagos o en la playa.

Enfrentarnos a un triatlón va a suponer un trabajo muy duro por eso tenemos que planificar un entrenamiento de entre 2 a 4 meses antes de la fecha de la prueba. Lo ideal es que semanalmente entrenemos dos disciplinas, durante cinco días, una hora y media al día será suficiente.

Por supuesto debemos conocer las reglas del triatlón, no se trata de nadar, pedalear y correr, hay normas que debemos cumplir y de las que debemos informarnos antes de la prueba. Las normas más comunes de un triatlón son la prohibición de escuchar música durante la carrera, la obligación de llevar casco durante la transición de bicicleta a carrera, que todo nuestro material debe guardarse en una caja, de todas maneras en cada triatlón hacen una reunión técnica donde explican el circuito, la prueba y las normas.

Es importante que elijamos antes de empezar todo el equipamiento que vamos a necesitar, no es necesario hacer un desembolso económico muy grande. Basta con llevar los elementos básicos, estos son: un mono de triatlón para realizar la prueba de natación, unas zapatillas de correr que se adapten a nuestros pies y a las que estemos acostumbrados, unas gafas aptas para la natación, una bicicleta que podrás ser de carretera o una MTB, un casco y gafas para la bicicleta. Hay muchos más elementos que podemos necesitar pero no suelen ser obligatorios.

Recuerda que el objetivo es terminarlo con éxito y disfrutar de la experiencia. Siempre puedes retirarte si no es tu día y volver a intentarlo en otro momento.