¿Colores claros u oscuros?

La combinación tradicional de colores negro y blanco no es la única opción para los novios actuales. Para elegir el color del traje del novio se deben considerar varios factores, entre ellos el color de piel del novio, así como la formalidad de la ceremonia y hasta el horario escogido para la misma.

Los hombres de tez blanca lucen muy bien con colores oscuros y con cualquier tonalidad del color azul. Si la boda es de día, los tonos claros de azul pueden combinarse con blanco o gris claro, sustituyendo la tradicional corbata por pajarita o corbatín. Si la ceremonia es nocturna, los hombres blancos pueden elegir gris o azul oscuro para el chaqué y blanco para la camisa.

Los morenos o de piel negra se ven muy guapos con colores claros, desde el tradicional blanco hasta el rosa, pasando por beige y azul claro. Las bodas celebradas durante el día y en espacios abiertos son propicias para elegir un traje de novio más casual y con combinaciones de tonos claros.

Trajes de novio para cada estación

Los novios tienen muchas más opciones para escoger su atuendo de bodas que las mujeres. La estación del año en que se celebre la ceremonia también puede ser un factor a tomar en cuenta para elegir el atuendo ideal. Las telas a escoger pueden ir desde finos linos hasta telas sintéticas y metalizadas.

Para una boda de primavera o verano se pueden llevar trajes hechos con telas frescas y colores claros o tradicionales, incluso con algún estampado, si es del estilo y gusto del novio. En las ceremonias de día y al aire libre que suelen celebrarse en estas fechas, algunos novios prescinden de la corbata y se animan a usar tirantes o tiradores, dándole un aire español y original al atuendo.

En las bodas de otoño o invierno, por su parte, se están viendo cada vez más novios que eligen colores tierra para su traje, como vino, marrón, ocre o rosa oscuro. También lucen muy guapos por esas fechas los novios con sacos bordados y elegantes bufandas que sustituyen la tradicional corbata. Todo es cuestión de animarse a mirar y probar opciones con la ayuda de un buen asesor de imagen.