Incluso pueden variar los porcentajes de fibras de uno y otro tipo que una misma persona tienen en unos músculos o en otros, por eso se dice que hay individuos genéticamente más predispuestos para unos deportes que para otros.

No obstante, es posible entrenar el cuerpo para variar estos porcentajes, mediante entrenamientos específicos.

Pero, ¿qué diferencias hay entre unas fibras y otras? Vamos a comenzar por ver eso para comprender qué función tienen en los entrenamientos.

Fibras de contracción rápida

Se trata de fibras de gran tamaño, con un color blanco y que desarrollan entre 3 y 5 veces más fuerza que las fibras de contracción lenta. Para obtener la energía emplean la glucosa presente en la sangre y el glucógeno que obtienen de los músculos y son las que se emplean en el ejercicio anaeróbico.

Se dividen a su vez en dos tipos de fibras, las de tipo A y las de tipo B. Las fibras de contracción rápida tipo A presentan una resistencia media a la fatiga y generan una cantidad de fuerza media, mientras que las fibras de tipo B tienen un mayor diámetro y son de resistencia baja a la fatiga y capaces de esfuerzos de alto nivel pero por poco tiempo.

Estas fibras son las que se utilizan en entrenamientos de intensidad medio alta o alta. Las de tipo B son las que se utilizan con grandes esfuerzos, por ejemplo levantando el peso máximo para el que se está entrenado en halterofilia, o cuando se levanta un peso menor pero realizando muchos levantamientos en un breve espacio de tiempo.

Fibras de contracción lenta

Las fibras de contracción lenta son de menor tamaño y tienen un característico color rojo que viene dado por la mioglobina que contienen. Su diámetro es pequeño y presentan una resistencia alta a la fatiga por lo que son las utilizadas para el ejercicio aeróbico.

Son las que necesitan deportistas como por ejemplo los corredores de maratón, que precisan de una gran resistencia. Para ello deben de optimizar la energía, consumiéndola poco a poco a lo largo de mucho tiempo, lo que es la especialidad de este tipo de fibras.

¿Se puede variar el porcentaje de fibras en los músculos?

Aunque hay entrenamientos supuestamente orientados a variar el porcentaje de fibras en el cuerpo de modo que se pueda mejorar en un deporte determinado, lo cierto es que por el momento no hay evidencias científicas de que se puedan conseguir cambios significativos.

El peso de la genética es pues importante, pero no hay que olvidar que sí es posible entrenar los músculos, por lo que se puede mejorar mucho el potencial inicial de una persona para un deporte determinado. Eso sí, para alguien con condiciones genéticas, siempre va a ser mucho más fácil despuntar.