¿Qué se sabe del síndrome de Astenia?

El síndrome de Astenia se puede confundir con la Fibromialgia, y se requiere del diagnóstico clínico minucioso para diferenciarlas. No es sencillo diagnosticar la Astenia, muchas veces los exámenes clínicos no muestran ninguna anormalidad. Se cree que hay factores genéticos o ambientales relacionados con este síndrome, el cual se caracteriza por:

  • Es una enfermedad que no tiene cura, pero se puede tratar.
  • Se detecta con pruebas de laboratorio y otros estudios especializados.
  • Ocurre mayormente en las mujeres.
  • La fatiga crónica aumenta con la actividad.
  • El descanso no la disminuye, ni la elimina.

¿El síndrome de Astenia es común?

Un 65% de la población ha sufrido de Astenia. En las consultas de medicina general, un 20% de las personas manifiesta tener los síntomas de fatiga. Por lo general, la mayoría de estos pacientes, son personas jóvenes, entre los 20 y 50 años de edad y con buena salud.

Este tipo de fatiga prolongada disminuye la productividad laboral hasta un 50%, por lo que no es raro que la persona se sienta deprimida, al no poder cumplir con sus responsabilidades y tener que recibir ayuda de otras personas.

Causas de la Astenia

El síndrome de Astenia es un cansancio constante, y se ha establecido que las causas posibles son:

  1. Origen orgánico: Se manifiesta al final del día y no varía con el tiempo. Está basada en alguna enfermedad, como:
  • Anemia.
  • Infecciones.
  • Problemas de glándulas tiroides.
  • El uso de antialérgicos, antihipertensivos, benzodiacepinas.
  • Enfermedades neurológicas y cardiovasculares.
  • Trastornos psiquiátricos.
  • Cáncer.
  • Lupus.
  • Diabetes.
  • Apnea del sueño.
  • Fibromialgia.
  • Enfermedad de Addison.
  • Embarazo.
  1. Origen funcional: Causada por hábitos malsanos, jet-lag, actividades estresantes, descanso insuficiente, trabajo excesivo. En este caso, la persona siente cansancio desde que inicia el día y varía con el tiempo, es cíclico, es decir, la fatiga va y viene. Los aspectos mencionados son modificables por la misma persona, y de esta forma disminuir considerablemente la fatiga crónica.

Astenia primaveral:

Esta astenia es particular, es notable al final del invierno y comienzo de la primavera. Es una sensación de cansancio leve, relacionado a trastornos hormonales por el cambio de estación, debido al aumento de temperatura ambiente y luz solar. Los síntomas son leves y pasajeros, y pocas personas lo padecen.

Tipos de Astenia

Existe una clasificación para el síndrome de Astenia, siendo las principales:

  • Cardíaca.
  • Cardiovascular.
  • Miocárdica.
  • Histérica.
  • Nerviosa.
  • Neurocirculatoria.
  • Neurótica.
  • Psicofisiológica.
  • Psicógena.
  • Psiconeurótica.
  • Senil.

Cómo saber si tengo el síndrome de Astenia

Si la persona siente fatiga intensa por más de seis meses, el médico puede consolidar un diagnóstico de síndrome de Astenia. El paciente puede sentir las siguientes molestias:

  • Dolor muscular y articular
  • Trastornos del sueño (insomnio o somnolencia)
  • Nerviosismo y ansiedad
  • Falta de concentración
  • Debilidad muscular
  • Dolores de cabeza y garganta
  • Depresión y falta de motivación

¿Qué puedo hacer si me diagnosticaron Astenia?

Las herramientas para combatir este mal y conseguir alivio, abarcan varios aspectos que incluyen modificar ciertos hábitos y conductas, además de buscar ayuda profesional:

  • Control del estrés.
  • Técnicas de relajación.
  • Realizar actividades placenteras.
  • Consume alimentos para combatir la fatiga.
  • Cultivar un hobbie.
  • Ejercicio físico moderado.
  • Buscar grupos de apoyo.
  • Consultar un psicólogo clínico.
  • Medicamentos prescritos.

El síndrome de Astenia es una enfermedad real, aunque no lo parezca. Es necesario que la persona sea paciente, tenga una actitud positiva y esté decidida a tomar el control para cambiar su situación.