Los invitados que repiten. Quizás la persona que se casa por primera vez tenga ganas de celebrar el enlace por todo lo alto e invitar a toda su familia. Pero, ¿qué sucede si para la otra parte es ya su segundo enlace? Algunas personas, especialmente aquellos familiares no tan cercanos a los que se invita por cortesía podrían sentirse molestos y pensar que se les está reclamando un nuevo desembolso económico.

Y es que las bodas tienen un fuerte componente de “negocio”, especialmente las que se celebran al estilo clásico, en las que se invita a personas a las que prácticamente no se conoce por compromisos paternos y en las que se realiza intercambio de regalos. No en vano hay quien tiene minuciosamente anotado qué le regalaron a él mismo o a sus hijos en sus enlaces para corresponder exactamente igual cuando se le invite a la inversa.

Hasta ahora, lo normal era casarse una vez, pero los tiempos han cambiado y tendremos que acostumbrarnos a que las cosas funcionan de otra manera y que se pueden recibir invitaciones para segundas y hasta terceras bodas. Por supuesto, siempre existe la posibilidad de declinar la invitación.

No obstante, lo más acertado en estos casos es que si se quiere hacer una boda clásica, la persona que se casa por primera vez invite a toda su familia pero no lo haga así quién se casa por segunda vez, invitando tan solo aquellas personas más cercanas que sabe que acudirán de buen grado y no por simple compromiso.

Vestirse de novia. Cuando es ella la que se casa por segunda vez es habitual escuchar que no debería de vestirse de novia nuevamente. Pero aquí, las normas de cortesía no tienen nada que decir. En una boda religiosa y en otros tiempos, el vestido blanco de la novia podía representar su pureza desde el punto de vista de la virginidad. Hoy, eso ya no es así y la mujer ha ganado mucho en sus derechos en este sentido.

Aunque nos sea su primer enlace continúa siendo el día de la novia y es su elección como quiera vestirse. ¿O acaso solo nos vestimos de fiesta la primera vez que salimos en Año Viejo? ¿Alguien se plantea que el novio que se casa por segunda vez deba hacerlo en vaqueros y camiseta y no tenga derecho a ponerse un traje si lo desea?

Lo más importante en estos casos es que los novios lleguen a un acuerdo sobre el tipo de boda que desean, es su día y nadie más que ellos debería de opinar o juzgar sobre cómo van a celebrar su enlace.