Es apreciado como planta medicinal desde tiempos antiguos debido a sus numerosas propiedades, entre las que podemos citar las siguientes: sudorífico, ligeramente laxante, diurético, anti inflamatorio, anti viral, antiespasmódico, sedante.

Carece de efectos secundarios y en dosis correctas es inocuo. De todas formas, no está demás tener precaución con los niños pequeños menores de 12 años, mujeres embarazadas y enfermos del hígado y riñones, y consultar con un especialista antes de consumirlo o utilizarlo.

Partes medicinales del sauco

Las únicas partes medicinales del sauco son las flores y los frutos. Por motivos de toxicidad, no se recomienda consumir la corteza ni las hojas del sauco.

Las flores se recolectan de mayo a julio, se extienden en un lugar abrigado y a la sombre para que se sequen. Para conservarlas, guardar en un lugar seco y oscuro. Son ricas en sales de potasio y tienen un marcado efecto diurético eliminador de sodio y cloruro.

Los frutos se tienen que consumir siempre maduros, cuando su color sea bien negro brillante, ya que verdes son tóxicos. Se recogen al final del verano o en el otoño y con ellos se pueden preparar zumos, mermeladas, jarabes, vinos, etc. Tienen un elevado contenido en azúcares, ácido cítrico, vitaminas A y C y algunas vitaminas B como B6 y B3.

Importante: NO confundir con el sauco menor, sauquillo o yezgo (Sambucus Ebulus L.), de aspecto parecido, aunque de porte herbáceo y olor nauseabundo. Los frutos y toda la planta del yezgo son tóxicos.

Uso interno del sauco

Con las flores del sauco se preparan infusiones utilizadas para tratar resfriados, gripes, enfriamientos y catarros de las vías respiratorias superiores, bajar la fiebre y dolor de garganta. Para prepararla, tomar 2 cucharaditas llenas de flores frescas o secas en ¼ litro de agua hirviendo, dejar reposar unos 5 minutos, colar y tomar hasta 3 veces al día. Esta infusión se puede combinar con otras plantas como la menta, eucalipto o equinácea.

Con los frutos podemos preparar un jarabe de efectos laxantes y depurativos: poner en un cazo ½ taza de frutos en 1 taza de agua y llevar a ebullición; bajar el fuego al mínimo y dejar que hierva durante unos 20-25 minutos. Retirar del fuego y colar. El líquido se deja enfriar y se puede mezclar con miel y con el jugo de 1 limón. Para conservar el jarabe, ponerlo en una botella de vidrio. Tomar una cucharadita cuando se necesite.

Uso externo del sauco

Se pueden colocar compresas impregnadas de la infusión para hematomas, contusiones y torceduras. También para tratar afecciones de la piel, como eccemas y otras dermatosis. Si se notan los ojos cansados o irritados, se pueden aliviar poniendo sobre ellos dichas compresas o lavándolos con la infusión.

Con la infusión concentrada de flores (25 gramos de flores por 1/2 litro de agua) se pueden realizar enjuagues bucales contra la piorrea y la gingivitis; atención a no tragar la infusión.

Y para aliviar anginas y faringitis, realizar gargarismos con la infusión de 20 gr. de flores secas por 1 litro de agua.