Los beneficios que les aporta el running a los niños son:

  • Disminución en el riesgo de padecer obesidad infantil. El running es un ejercicio muy bueno para regular el peso. Cuando corremos quemamos el exceso de calorías y grasas.
  • Menor probabilidad de padecer enfermedades heredadas como son diabetes, hipertensión, dolencias cardiacas y obesidad.
  • Consiguen mejorar el sistema cardiovascular y el sistema respiratorio. Los efectos del running en los niños mejoran en estos su capacidad respiratoria y su sistema cardiovascular.
  • El running en los niños es un ejercicio que favorece el aumento de la densidad ósea y mejora la flexibilidad de las articulaciones de estos.
  • Practicar este deporte mejora la autoestima y la confianza de los niños en sí mismos, además si lo hacen en grupo puede mejorar sus habilidades sociales. 

Debido a su constante y continuo crecimiento la práctica del running no puede ser igual para todos los niños, tenemos que diferenciarlos por su edad. En función de esta podemos dividir la práctica en:

  • Running para niños menores de cinco años: No hay que ser muy duro con los niños de esta edad. Correr tiene que ser un juego divertido ya que aún no poseen la postura necesaria para llevar a cabo la actividad y puede producirle lesiones típicas del running que lógicamente queremos evitar.
  • Running para niños de entre cinco y ocho años: En esta etapa la práctica del running tiene que formar parte de juegos infantiles como el pilla pilla, el pañuelo, el escondite…El objetivo no es hacerles correr, sino que el juego les haga correr, para que vayan endureciendo sus piernas, mejorando su sistema cardiovascular y respiratorio. Lo que tenemos que tener en cuenta es que tienen que querer correr y no sentirse obligados.  
  • Running para niños de entre ocho y  doce años: A estas edades ya tienen una postura adecuada y además el físico ya les acompaña para realizar la actividad.  La situación óptima es que empiecen con paseos largos en familia y poco a poco el niño o la niña vaya acompañando a sus padres o a algún adulto a en sus sesiones de carrera. Después de doce años, los niños ya podrán afrontar carreras simples de hasta cinco kilómetros

Lo más importante es que no obliguemos a los niños a realizar algo que no quieren hacer, si le mostramos el running como una actividad divertida que pueden compartir con nosotros, seguro que la llevará a cabo de muy buen gusto. Hay que recordar que el entrenamiento oportuno para su edad habrá que complementarlo con una dieta para running moderada, teniendo en cuenta todos los nutrientes que necesitará un joven de cada edad.