Vamos a repasar los principales beneficios que escuchar rock puede aportarnos para nuestra salud, algo que tiene mucho que ver con el efecto que este género musical tiene en nuestro estado de ánimo y nuestras emociones.

Libera tensiones

Según la Universidad de Warwick, en Reino Unido, las personas que escuchan géneros musicales alternativos como el rock y el heavy metal tienden a poseer mayor capacidad de abstracción, liberan tensiones y pueden relajarse fácilmente. La investigación que se realizó consistía en encuestar a personas de entre 11 y 18 años sobre sus gustos musicales. La mayoría de ellos eligió estos géneros.

Las personas explicaron que cuando escuchaban canciones con ese estilo podían hacer catarsis, superar emociones negativas y hacer frente a las presiones académicas, familiares y sociales.

La gran mayoría de canciones que siguen este estilo contienen gran cantidad de metáforas y lenguaje abstracto que le permiten a sus oyentes desarrollar habilidades y estimular su inteligencia. Asimismo, una gran cantidad de personas amantes de este género suelen ser más abiertas a nuevas experiencias y a disfrutar de los riesgos que deben afrontar. Algunos otros demuestran interés por las actividades físicas.

Disminuye la hostilidad

Por otra parte, en la Universidad de Queensland, Australia, mediante un estudio se pudo comprobar que un alto porcentaje de la sociedad logra disminuir la hostilidad y el estrés cuando escucha este tipo de música. De esta manera queda de lado la creencia que se tiene sobre los rockeros, que generalmente es la de personas agresivas y obstinadas.

En ese trabajo, Leah Sharman y el doctor Genevieve Dingle se encargaron del trabajo y descubrieron también que la música extrema puede ayudar a regular la tristeza, aumentar las emociones positivas e inspirar.

Procesa sentimientos negativos

Otros estudios han revelado también que escuchar este tipo de música ayuda a procesar la ira, rabia y el odio. De hecho, muchas personas cuando están enojadas tienden a escuchar este tipo de música para liberar estas emociones.

A pesar de todos los beneficios que puede ofrecer escuchar este tipo de música, aún faltan muchos estudios por realizar para confirmarlo completamente.

Sirve para aumentar la resistencia física

No hay dudas de que la música funciona para incentivar a realizar diferentes actividades. Los ritmos acelerados, fuertes y muchas veces pesados, funcionan como un incentivo en las actividades físicas durante las etapas de acondicionamiento físico, resistencia y fuerza.

Con este tipo de música nos incentivamos a superar los períodos largos e intensos del entrenamiento, según un estudio del Hampden-Sidney College (Virginia). En este estudio se puso a prueba a un grupo de hombres que, mientras escuchaban música rock, pedalearon 11% más que el grupo que pedaleó en silencio.

Según el psicólogo deportivo Costas Karageorghis (Londres), la música es capaz de inspirar movimientos y alcanzar áreas del cerebro que otros medios no logran estimular.

¿Qué se puede escuchar en estos casos?

Algunos clásicos de rock preferidos para escucharlo durante el calentamiento tenemos Moby Dickde Led Zeppelin, 3's & 7's' de Queens Of The Stone Age y Bohemian Rhapsody de Queen.

Para resistir las rutinas puedes escuchar Complexity de Eagles of Death Metal o The Kids Aren't Alright de The Offspring. Para los minutos de cardio, te recomendamos escuchar Knoghts od Cydonian de Muse, pieza que poco a poco va aumentado su ritmo y luego se mantiene por un rato, por lo que es perfecto para trotar por las mañanas.

Durante las rutinas en las que necesites llegar al máximo de tu esfuerzo, puedes escuchar algo más agresivo como Bulls on Parade de Rage Against The Machine, el clásico Chop Suey cd Sistem of a Down, Shadow Moses de Bring Me The Horizon o Danger Line de Avenged Sevenfold.

Entre la cantidad de estilos y bandas, seguro encontrarás la canción adecuada para entrenar, reir o llorar. Es la magia de la música.