Vamos a analizar a continuación todos los condicionantes que determinarán cuándo es posible quedarte de nuevo embarazada y algunas precauciones que sería bueno tener en cuenta, a fin de evitar daños físicos en la mujer, pero también problemas a la hora de atender hijos demasiado seguidos.

Condicionantes físicos

La OMS aconseja a las mujeres esperar en torno a los dos años antes de quedarse embarazadas nuevamente. Pero esta recomendación se hace teniendo en cuenta a los países en vías de desarrollo, donde la mujer no tiene la misma calidad de vida ni la misma alimentación.

Por eso, los médicos dicen que es seguro tener un nuevo embarazo pasado año y medio del parto. En este tiempo, tanto si ha sido parto natural como cesárea, el cuerpo ya está recuperado y preparado para volver a afrontar los cambios a los que se verá sometido nuevamente.

Es interesante saber que igual que se recomienda esperar un mínimo antes de volver a quedarse embarazada, también se recomienda no tardar más de 59 meses (cinco años) en hacerlo. Esto es así porque se considera que no solo puede haber más problemas de salud con intervalos tan largos entre uno y otro hijo, sino que también puede ser un poco más difícil desde el punto de vista de volver a adaptarse a la maternidad.

Condicionantes psicológicos

Algunas parejas piensan en tener los hijos bastante seguidos porque han decidido tener más de uno, pero no quieren que se lleven demasiado tiempo. De este modo creen que se aseguran que los hermanos se lleven mejor y que también será más fácil para la familia, teniendo dos hijos de edades similares.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que aunque el cuerpo tarde año y medio en recuperarse de media, también es necesaria la recuperación psicológica. Algunas mujeres sufren depresión post-parto, un problema que se debe de tomar muy en serio y no se debería de pensar en la maternidad hasta que no esté totalmente superada.

También ocurre que la llegada de un hijo causa cambios profundos en las relaciones de la pareja. Necesitan reinventarse como pareja y volver a estructurarse una vez que hay un niño con ellos y es algo que puede llevar cierto tiempo a algunas parejas, mientras que otras lo asumen con total naturalidad y sin problemas.

Si se está en el último caso, adelante y a por el siguiente bebé, pero si se trata de una pareja que necesita más tiempo, lo mejor es replantearse los planes y tomarse las cosas con un poco más de calma. Una vez que la relación se haya estabilizado y todos estén adaptados al cambio, será el momento de hablar de volver a ser padres.

También están a veces las presiones del tiempo, sobre todo si la madre ya es mayor. Pero si las cosas no están suficientemente tranquilas, es siempre mejor quedarse con un solo bebé que tener otro a toda prisa y desestabilizar el hogar, pudiendo llegar a generarse problemas entre la pareja que en algunos casos acaban desembocando en una separación.