Si el problema es persistente y aunque lo laves, el cabello vuelve a parecer graso, realiza alguno de los tratamientos o remedios naturales que recetaremos a continuación; pueden servir de ayuda y a diferencia de la creencia popular, lavar el cabello diariamente, no soluciona el problema; por el contrario, lo empeora. Ya vimos anteriormente algunas causas del cabello graso, ahora vamos a centrarnos en algunos tratamientos naturales.

Limón para el cabello graso

Como se puede observar en el título, este tratamiento para el cabello graso está hecho a base de limón. Esta fruta, cítrica, se caracteriza por tener propiedades astringentes y absorbiendo la grasa del cabello, pueden darte un mejor aspecto en poco tiempo. Además, combinarás el limón con agua hervida o destilada, y necesitarás un envase de vidrio para colocar la preparación.

En primer lugar, debes exprimir los limones en el agua hervida y luego, mezclar correctamente. Una vez se haya realizado, colocar el líquido en el envase.

Su utilización consiste en lavar el cabello de forma normal y cotidiana, utilizando los productos de siempre y el champú de tu preferencia; una vez hecho esto, seca tu cabello con la toalla, dejándolo siempre un poco húmedo.

Por otro lado, deberás rociar el líquido sobre tu cuero cabello y masajear en forma circular por toda la cabeza y luego, por todo el cabello, bajando hasta llegar a las puntas.

Una vez concluido el proceso de masaje, deja actuar la preparación por cinco minutos y retírala con abundante agua tibia.

Una mezcla natural para el cabello graso

Los estudios científicos, además de comprobar prácticas cotidianas, han confirmado que los ingredientes mencionados a continuación tienen propiedades excelentes y realmente activas para la salud del cuero cabelludo, ayudando especialmente a eliminar la grasa en el cabello.

Puedes acercarte a cualquier tienda naturista, supermercado o preguntar en una farmacia cercana a tu domicilio sobre los siguientes materiales:

Al momento de realizar la preparación, solo debes colocar medio litro de agua a hervir. Un momento antes de alcanzar el puto de ebullición, se debe retirar del fuego y agregar, una cucharada de hojas de menta y dos cucharas de hoja de romero.

Posteriormente, se debe proceder a tapar el líquido y dejar a los ingredientes realizar todo su efecto; soltando propiedades inigualables y beneficiosas. Después de diez a veinte minutos, que la preparación se haya enfriado y el romero y la menta se hayan concentrado, se debe colar la preparación, quedándote solo con el líquido y agregando una taza de vinagre de cocina.

En otra instancia, su utilización y aplicación sobre el cuero cabelludo debe ser parecido al anterior: tienes que lavarte el cabello como de costumbre, utilizando los productos que consideres necesarios para tener un buen aseo.

Después de haberse secado, medianamente, el cabello, se aplica el líquido anteriormente preparado. Igualmente, su aplicación comienza desde el cuero cabelludo y termina en las puntas. Dejar actuar por 20 minutos y retirar únicamente con abundante agua fría.

Además de eliminar el exceso de grasa que pueda generar las glándulas sebáceas, mejora la composición del cabello en general, dejándolo suave, brilloso, sedoso y mucho más hidratado. Los resultados se verán rápidamente si el tratamiento se hace de forma rigurosa.