Si tienes un espolón óseo, es muy normal que no lo sepas, pues no despiertan ningún síntoma, pero si este choca con otro hueso en una articulación, puede causar dolor, inflamación y enrojecimiento, lo mismo que ocurriría si rozan con un tendón o ligamento. Una manera entonces de diagnosticar o detectar un espolón es a través de unos rayos x.

Por suerte la magia de la medicina natural y las bondades de la tierra una vez más se hacen presentes como un tratamiento alternativo para disminuir los dolores causados por las inflamaciones. La ulmaria es una planta herbácea indicada en este tipo de dolencias, por sus propiedades antinflamatorias. Vamos a ver cómo te puede ayudar este y otros ingredientes como remedios naturales para tratar el espolón óseo.

En cuanto a algunas características físicas de la ulmaria, tiene un tamaño entre los 50 centímetros y los dos metros de altura, es común encontrarla de manera silvestre cerca de los ríos y de los estaques, pues su hábitat es húmeda.

Su hojas son muy perdurables o duraderas, porque permanecen en la planta por mucho tiempo a pesar de las estaciones, son de forma irregular, un poco acortadas y sus flores menudas, blancuzcas y con agradable olor.

Para un espolón óseo, la ulmaria se puede utilizar de manera externa porque es beneficiosa para los dolores articulares; una cataplasma o comprensa embebida con el preparado de las flores y hojas de la planta, será muy eficaz. El cardo de liga o la raíz de ajonjero también son altamente recomendados para este tipo de tratamiento tópico. Otra alternativa es con árnica, porque es una planta recomendada en el tratamiento muscular y problemas en la piel.

Otras plantas e hierbas recomendadas para tratar los dolores causados por un espolón óseo son el enebro, la lechosa o papaya, el jengibre y el sauce blanco, puesto que ayudan a disminuir las inflamaciones de los tejidos.

Si padeces esta dolencia es recomendable ingerir frutas, así como el preparado de plantas medicinales que te aporten minerales, tal es el caso de la cola de caballo gracias a sus bondades en el fortalecimiento de los huesos y como regenerador celular.

La cola de caballo al igual que la ulmaria es frecuente su presencia cerca de los estanques y ríos. Tiene aproximadamente 60 centímetros de altura, sus tallos crecen de manera horizontal y sus raíces salen de esos tallos y pueden alcanzar grandes profundidades en la tierra.

Retomando los tratamientos medicinales, también es aconsejable friccionar de forma suave el pie afectado con aceite de pino, lavanda o limón. A pesar de resultar doloroso, brindan a los días recuperación. Por último, entre los remedios caseros, te ofrecemos el masaje con un hielo por la planta de los pies, en una dinámica en la que alternes baños calientes y fríos en esta zona.