Aunque es cierto que son muchos los beneficios de practicar tenis para la salud, como por ejemplo sucede con el desarrollo de la vista, cualquier actividad física puede implicar unos riesgos para nuestra integridad física, especialmente cuando realizamos movimientos muy repetitivos y jugamos a cierto nivel de intensidad. El codo de tenista o epicondilalgia lateral es la inflamación, o tendinitis, de la inserción de los músculos epicondíleos en el epicóndilo lateral del codo. Estos músculos tienen el objetivo de la supinación, que es la acción de poner la mano hacia arriba, y la extensión de muñeca y codo. Los músculos aquejados por la dolencia del codo de tenista, son menores que los músculos que se encargan de los movimientos contrarios. Estos se encuentran en el antebrazo y se ocupan de realizar movimientos de pronación, que es la acción de poner la palma de la mano mirando abajo con el codo flexionado, y la flexión de muñeca y codo. 

Entre las causas más recurrentes de la epicondilitis o codo de tenista, están el desequilibrio entre los músculos posteriores que se encargan de los movimientos de supinación y extensión de codo y muñeca, y los músculos anteriores. Otra causa son los problemas descendentes que se originan en la sección superior del brazo y ascendentes que son muy recurrentes con la práctica del tenis. 

El codo de tenista suele provocar dolor en la zona de inclusión de los músculos epicondíleos, es decir, en la parte que sale del óseo lateral del codo, algunas veces esta dolencia se extiende hacia la palma de la mano. Esta dolencia puede incrementarse si continuamos realizando movimiento de agarre, flexión de codo y supinación.

A la hora de rehabilitar el codo de tenista, podemos encontrar dos tipos de tratamiento no quirúrgico y un tratamiento quirúrgico.

El tratamiento no quirúrgico tiene tres componentes principales: protección, inflamación y fortalecimiento de músculos y tendones.

  • La protección incluye realizar más descansos y estiramientos, disminuir el tiempo de la actividad, cambiar las actividades que agravan nuestra dolencia y reducir las actividades que causan molestia, utilizar coderas o férulas en la muñeca.
  • Disminución de la inflamación podemos conseguirlo con hielo, fisioterapia, medicación o incluso infiltraciones con corticoides.
  • Fortalecimiento de músculos y tendones afectados. Esto solo se realiza después de los dos pasos anteriores siempre que el dolor haya desaparecido durante unos días. Dentro de esta fase tenemos que llevar a cabo ejercicios de estiramiento y fortalecimiento.

Algunas veces con el tratamiento que hemos descrito no siempre podemos subsanar nuestra lesión de codo de tenista. En esas veces es necesario someternos a una cirugía. La cirugía en esta dolencia no es tan eficaz como en otras lesiones y solo es recomendable como última opción.

Esta intervención quirúrgica se basa en liberar una parte de la inserción ósea del tendón. Esto alivia la tensión del tendón y permite que mejore la vascularización de los tejidos, tan necesaria para la cicatrización. Después de la intervención es recomendable seguir con el proceso de fortalecimiento de músculos y tendones. Una recuperación completa de esta dolencia se logra en un plazo de entre mes y medio a cuatro meses.