Si a tu trabajo va a llegar una persona a trabajar estos son algunos consejos para que se sienta bien recibido:

  • Se amable y explícale los entresijos del trabajo diario, pero no le agobies con mucha información de golpe. Vete diciéndole las cosas a medida que lo necesite para que pueda asimilar todo. Ten paciencia si necesita que se lo expliques más de una vez.
  • Puedes darle guías sobre la gente que le rodea pero siempre en positivo y en terreno profesional, por ejemplo “si tienes problemas con este trabajo pregúntale a esta persona, él sabe mucho de este tema y estará encantado de ayudarte”. Lo que no debes de hacer es advertirle sobre personas que te caen mal ya que quedarás como un cotilla. Él se dará cuenta de quién le conviene y quién no.
  • No lo asustes con malas noticias o con comentarios negativos del tipo de “Vaya, no sé como te han contratado, porque justo dicen que van a despedir gente dentro de unos meses” o “Te han llamado pero no te acomodes mucho, porque esto es solo temporal, en poco tiempo vuelve X de su permiso y tendrás que irte”. Él sabrá el contrato que tiene y las condiciones en las que ha entrado y en cualquier caso no es el momento para decir esas cosas justo cuando está ilusionado por la nueva contratación.
  • Intenta explicarle las cosas de manera positiva. Los aspectos más negativos del trabajo ya los irá viendo. Pero deja que se acomode y se haga sus propias ideas sobre el lugar.
  • Si viene en lugar de alguien a quién apreciabas y que fue despedido, piensa que no es el culpable. El despido de la otra persona no tiene nada que ver con la contratación de esta y sería injusto hacerle sentir mal por aceptar un trabajo.
  • Evita los corporativismos. Si surge un problema entre la nueva persona y un compañero evita tomar partido de primeras ya que no sabes quién puede tener razón. Apoyar a un compañero solo porque lleva más tiempo en el equipo no es una postura justa.
  • No cotillees sobre la persona nueva. Es normal hacer comentarios pero evita caer en etiquetas que puedan quedarle y de las que le será casi imposible desprenderse. Del mismo modo no te hagas el gracioso colocándole apodos que quizás luego te pesen.
  • No lo atosigues a preguntas. Poco a poco irá contando lo que considere sobre su experiencia laboral anterior o su vida. No es el momento de empezar a hacerle preguntas como si se cubriera una ficha.