Cafeína y alcohol

Los especialistas siempre hacen énfasis en los daños que pueden causar el alcohol, la cafeína y productos relacionados, pero las madres siguen consumiéndolos. Se ha demostrado que estas sustancias pueden traspasar la placenta y causar efectos negativos como  alterar el sueño del bebé, la frecuencia cardiaca, y la presión arterial.

La cafeína no solo está presente en el café, sino en otros productos como el té, el chocolate, y los refrescos oscuros. La cantidad máxima de esta sustancia que puede ingerir una mujer embarazada son 200 miligramos al día.

Alimentos ricos en mercurio                

El mercurio es responsable de causar enfermedades y mal formaciones en el feto.  Este mineral es altamente tóxico y se encuentra presente en varias especies de pescado, por ello, aunque el pescado es recomendado como uno de los alimentos más sanos, debemos evaluar cuál es la especie a consumir.

Las especies más ricas en mercurio son al atún rojo, el pez espada, el tiburón, y el lucio. De acuerdo a los especialistas, en caso de consumir alguna de estas especies, debe hacerse en una pequeña porción una vez a la semana.

Productos no pasteurizados

Los alimentos no pasteurizados como la leche, y sus derivados como el queso, pueden contener bacterias que afectarán no solo al bebé, sino también a la madre, de modo que está prohibido su consumo aún en porciones pequeñas. La bacteria más conocida que puede causar efectos negativos sobre la salud, se llama Listeria.

Comida cruda o poco cocida

Aunque se cree que la toxoplasmosis es una enfermedad causada por el contacto con animales como perros o gatos, cuyo peligro de aparición aumenta durante el embarazo, hemos de recordar que el consumo de alimentos crudos o poco cocidos, también pueden causar esta enfermedad, por lo que no se recomienda consumir productos de este tipo.

Las carnes rojas, aves, pescados y otros alimentos pueden contener este parásito, que se elimina mediante el proceso de exposición al calor, de modo que si los alimentos no están bien cocidos, existe el riesgo de que aparezca la enfermedad.

Además de estos alimentos, se debe fomentar la higiene en la cocina y los cuidados para manipular alimentos, sin riesgo de aparición de bacterias y otros agentes patógenos.