Mal aliento procedente de la boca

Si el mal aliento procede de la boca lo primero que tenemos que buscar es una muela picada. A veces, las muelas se pudren en lugares ocultos a la vista por lo que hay que utilizar un espejito para buscar bien o recurrir al dentista para una revisión más profunda. Entre que una muela se estropea y empieza a doler, hay un periodo de tiempo en el que quizás no nos percatamos de la caries.

El segundo punto a cuidar en la boca es la higiene. Hay que lavarse los dientes al menos dos veces al día, por la mañana al levantarse y antes de acostarse. Siempre que sea posible se deben de lavar también tras cada comida.

Si tienes los dientes muy juntos es posible que necesites seda dental o cepillos interdentales para poder quitar bien todos los restos que queden depositados entre las piezas. No olvides cepillarte bien la lengua y las mejillas y usar un colutorio para que todo quede bien.

Mal aliento procedente del estómago

Si se tienen malas digestiones es probable que se sufra de mal aliento procedente del estómago. Una cosa es el mal aliento circunstancial por haber comido algo muy fuerte y otra cosa es el mal aliento habitual que está dando a entender que hay un problema serio.

Especialmente grave es el caso de mal aliento por oclusión intestinal, que se puede dar cuando la persona lleva muchos días sin ir al baño y se crea una oclusión en el intestino. En estos casos, los restos fecales pueden llegar a colapsarlo y el olor sube hasta la boca. Es un síntoma para acudir a urgencias a que pongan remedio al problema.

Normalmente, el mal olor es debido a las digestiones lentas que se prolongan demasiado tiempo y pueden incluso crear acidez. Para combatirlo lo mejor es tomar infusiones como la manzanilla, pero siempre acompañando de menta poleo, que ayudará a que el aliento sea mucho más fresco.

Hay que cuidar la dieta, evitando tomar aquellos alimentos que ralentizan la digestión y consumir fibra para que el intestino trabaje convenientemente. Acude a tu médico si los síntomas persisten antes de que el problema se vuelva crónico.

Para enmascarar el olor mientras se le busca solución, existen algunos consejos para eliminar el mal aliento. Entre ellos encontramos algunos remedios naturales, por ejemplo recurrir a las infusiones de menta poleo o bien optar por tomar cápsulas de aceite de menta, así como de salvia. Se trata de pequeñas perlas que se tragan enteras y que en el estómago, al contacto con los jugos, rompen soltando el aceite. De este modo, el olor que viene desde el estómago llegará cubierto por la menta y no será desagradable.