El própolis es un producto de origen natural elaborado por las abejas  a partir de las plantas de su entorno como las yemas y las resinas de los árboles  cuyo fin es sellar sus colmenas. Es muy eficaz para aumentar las defensas del organismo porque contiene vitaminas y aminoácidos y también se usa para prevenir y  tratar las infecciones de las vías respiratorias porque contiene cera de abeja y aceites esenciales.

Tiene efecto protector no sólo de las vías respiratorias sino que también extiende sus beneficios al aparato digestivo y es muy usado en procesos gripales y de resfriados porque tienen propiedades antiinflamatorias y con efecto analgésico.

Sin embargo, como todos los producto en el embarazo la máxima es” menos es más”. Lo que quiere decir que cuantas menos  cosas agreguemos el organismo en esta etapa mejor, sobre todo si no conocemos bien sus efectos, lo que pasa en el caso del própolis ya que  a pesar de sus innumerables virtudes no hay ningún estudio concluyente que se posicione a favor o en contra y las opiniones de ginecólogos, matronas y personal de herbolario están muy encontradas y difieren mucho según el profesional de que se trate. Por lo que para mayor tranquilidad y seguridad  lo más aconsejable es abstenerse se trate de un producto natural o no, ya que el que un suplemento sea de origen vegetal no quiere decir que sea inocuo ya que las plantas también causan sus efectos al ser ingeridas.

En general debido a que lo más importante durante el embarazo es la seguridad del feto, la medicación de cualquier tipo, natural o farmacológica está muy limitada. Si la embarazada padece de un resfriado lo mejor es dejar que lo curse de manera natural ya que no suele durar más de una semana  y puede pasarlo lo mejor posible ayudándose de una serie de medidas como el descanso, tomar mucho líquido, darse duchas templadas, hacer gárgaras con agua salada o lavados nasales con suero, no abrigarse en exceso y evitar tomar cosas demasiado frías.

Para prevenir un resfriado durante la gestación lo mejor es evitar lugares muy saturados de gente y  desprovistos de  ventilación natural. Consumir alimentos ricos en vitamina C como las naranjas, sobre todo en el desayuno, lavarse las manos con frecuencia. Vestirse con elementos naturales como seda, algodón y lana y a capas que permitan irse desabrigando progresivamente ante los bochornos típicos del embarazo para regular de manera más efectiva  la temperatura evitando ir abrigados o desabrigados en exceso y sobre todo evitar hacer cambios bruscos  que supongan  pasar bruscamente del sudor al frio.

En cambio es muy aconsejable tomar este suplemento alimenticio antes de empezar a buscar el embarazo porque fortalece las defensas y reequilibra el organismo. Beneficia sobre todo a la mujer que cuando ya esté embarazada y una vez se encuentre en gestación puede sustituirlo por vitaminas específicas para este período, especialmente las que contienen hierro, yodo y ácido fólico. No obstante el hombre también puede consumirlo para  mejorar la calidad de su esperma y favorecer las posibilidades de una concepción exitosa.