Te damos a continuación las pautas para dos aspectos fundamentales, qué necesidades tienen los niños para su alimentación y qué ingredientes deberían ingerir con mayor frecuencia, todos aquellos que necesitan para no frenar su crecimiento y desarrollo.

Cubrir las necesidades básicas de los pequeños

Cuando hablamos de necesidades básicas, no hacemos referencia a una sola cosa que debemos cubrir para que nuestros niños vivan y crezcan con salud, sino a diversos factores que tenemos que tener en cuenta para lograr una correcta nutrición, entre ellos: la cantidad adecuada de calorías, proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas y líquidos. Una alimentación saludable debe abarcar cuatro puntos fundamentales:

  • Ser variada. El niño deberá consumir todo lo que anteriormente hemos mencionado en su justa medida. Proteínas, grasas, hidratos, minerales, vitaminas, entre otras cosas, tendrán que estar presentes en su dieta.
  • Suficiente. Para que un pequeño se nutra de forma correcta, debemos darle la cantidad de comida adecuada. El niño tendrá que sentirse satisfecho con lo que ha ingerido, ni lleno ni tampoco quedarse con hambre.
  • Limpieza. A la hora de cocinar, debemos procurar que el ambiente sea higiénico y lavar todo lo que lo requiera, especialmente frutas y verduras.
  • Distribución. El niño debe alimentarse varias veces al día, como si de un adulto se tratara. Tendremos que distribuir sus comidas de manera efectiva, teniendo en cuenta sus necesidades y las actividades que tiene durante el día.

Alimentos fundamentales

El crecimiento saludable y la buena nutrición van de la mano, por lo que existen algunos alimentos que no pueden faltar en la dieta diaria de un niño en crecimiento. Veamos a continuación cuáles son:

  • Lácteos. Son la fuente principal de calcio y son fundamentales para la buena formación de los huesos y los dientes. Los encontramos en la leche, los yogures y quesos. Son fáciles de incorporar en la dieta y a los niños les encantan.
  • Proteínas. La carne, las legumbres y los huevos son indispensables por tratarse de la fuente de proteínas más segura para un niño en crecimiento. Además de proteínas, las carnes nos aportan una buena cantidad de hierro que es fundamental para el desarrollo de diversas partes del organismo.
  • Hidratos de carbono. Las harinas y los cereales deben estar también en la dieta de un pequeño en crecimiento, sobre todo porque les brinda la energía necesaria para llevar adelante sus actividades y rendir al máximo físicamente.