Lo realmente bueno sería que los animales se cepillaran (les cepilláramos tendríamos que decir) los dientes al menos una vez al día. Pero si ya lograr que se dejen cepillar el pelo, cortar las uñas y bañar puede ser una odisea, en algunos casos tratar de cepillar la dentadura del animal puede ser un ejercicio de alto riesgo.

Por eso, lo mejor es tratar de mirarles la boca al menos una vez al mes en casa y que el dentista se la mire siempre que se van a vacunar como parte de su revisión anual o semestral. También debemos de estar pendientes si el perro o gato dejan de comer o lo hacen de manera diferente, prefiriendo comida blanda o siendo evidente que les cuesta masticar.

Gingivitis

Es un problema muy habitual en personas y también en animales. Son muchas las causas que pueden provocar la hinchazón de las encías, desde morder algo que no se debía y que eso cause algunas heridas hasta la aparición de sarro que irrite la boca.

Para curar la gingivitis antes hay que saber qué la ha causado o al menos, descartar que no sea acumulación de sarro o una herida infectada. A partir de ahí el tratamiento es bastante sencillo, se humedece un paño en agua con sal y se le aplica sobre la encía.

Algunos animales rechazan el mal sabor del agua con sal, pero en el mercado hay otros desinfectantes mucho más agradables en sabor y que causan el mismo efecto. Solo hay que pedir al veterinario que nos recomiende uno y aplicarlo.

¿Tu perro o tu gato no se dejan cuidar las encías? No te preocupes, puedes optar por líquidos que se echan en la bebida, que si bien son menos efectivos son mucho mejor que nada.

Sarro

Los animales que se alimentan exclusivamente de pienso suelen tener una dentadura cuidada y libre de sarro pero la mayoría comen también algún tipo de alimentación blanda. En cualquier caso, ningún animal está libre ya que algunas dentaduras son mucho más propensas al sarro que otras.

Si el sarro no es mucho se puede tratar de corregir mediante chuches especiales para eso, pero si ya está dañando las encías y haciendo peligrar las piezas dentales toca realizar una limpieza de boca por parte del veterinario especializado.

Caries

Aunque parezca mentira los perros y gatos tienen también caries y para ellos son tan dolorosas como para nosotros. En el caso de los animales es muy raro el empastar una pieza por dos motivos, el primero que ellos no van a tener cuidado para comer y cuidar ese empaste. El segundo es que su esperanza de vida no hace que sea rentable colocar un empaste.

Lo habitual es quitarles la pieza y que continúen comiendo con normalidad con las que les quedan. Pero es imprescindible retirarla para evitar dolores, infecciones en la boca y que la caries vaya a otras piezas.