Antes de empezar a desesperarnos, tenemos que tener en cuenta que el entrenamiento para hipertrofia (ganancia de masa muscular) aparte de ser muy complejo, es terriblemente lento, deportistas de élite requieren de muchos años de entrenamiento y ejercicio para conseguir una buena musculatura, pero en ocasiones el proceso tarda tanto en notarse que parece que no exista.

Esta dificultad a la hora de ganar masa muscular puede ser debida a múltiples razones. Para empezar, puede que seamos de un perfil de “bajo respondedor”, es decir, no podemos construir musculatura debido a la genética y al tipo de fibras que poseemos, que en este caso son lentas.

Otra posibilidad para no generar más rápidamente masa muscular puede ser porque estemos atrancados en nuestro entrenamiento y necesitemos un método alternativo para estimular nuestras fibras, por ejemplo podemos combinar programas de hipertrofia puro con otros de fuerza máxima.

También puede ser que no estemos entrenando como es debido para nuestro tipo de fibra muscular, que no seamos lo suficientemente duros durante el ejercicio o incluso que nuestra técnica sea muy pobre.

Puede ser que estemos cometiendo errores en la realización de los ejercicios de nuestro entrenamiento, como por ejemplo, realizar asiduamente una rutina de cardio de baja intensidad. Esto genera una interferencia al tener un entrenamiento concurrente de resistencia y fuerza.

Otra opción para conseguir más volumen muscular pasa por hacer cambios de ritmo en entrenamientos interválicos e alta intensidad, aunque no debemos abusar. 

Las mujeres  tienen que tener en cuenta que siempre les será más difícil ganar musculatura, sobretodo en la parte superior de su cuerpo, esto es debido a su ausencia de testosterona en su organismo, casi 10 veces menos que el hombre. 

Puede ocurrir que la alimentación que tengamos no sea la adecuada para obtener más musculatura. Es importante que sea hipercalórica y completa( que tenga nutrientes, proteínas, hidratos de carbono complejos y grasas poliinsaturadas del tipo Omega-3). Lo ideal es respetar el número de calorías y que el excedente no pase de un 10% y 30% más.

El período en el que un deportista construye tejido muscular es durante el sueño, que es cuando se genera una gran descarga hormonal (hormona del crecimiento y testosterona) y la recuperación del entrenamiento, por lo tanto dormir menos de ocho horas puede provocar que nuestro trabajo durante el entrenamiento no dé frutos.

El agua es muy importante es la responsable de hidratar las células, también muscular, además es el suplemento fundamental  para cualquier deportista. 

Por último, tenemos que tener muy claro cuál es nuestro objetivo principal, el cuerpo es un ente inteligente y es más eficiente cuando se le dirige a un solo objetivo que cuando trabajamos para conseguir muchas cosas.