Sí, es esa época del año donde internet se llena de deliciosas recetas elaboradas con calabaza como ingrediente de sabor, y es que por la llegada del thanksgiving, la gastronomía de Estados Unidos nos comparte generosamente estas ricas variantes de pumkin para nosotros. Recuerda sin embargo que la calabaza usada para esta elaboración que te proponemos es la tipo Halloween o anaranjada como la kabocha o zapallo.

Ingredientes

  • 200 gramos de calabaza
  • 250 gramos de leche de coco
  • 60 gramos de aceite de coco
  • 150 gramos de endulzante natural
  • 50 gramos de almendras molidas
  • 300 gramos de harina
  • 1 cucharada de polvo de hornear
  • ½ cucharada de bicarbonato
  • ½ cucharada de canela molida o all spices

Receta paso a paso

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Es muy sencillo elaborar estos muffins porque el batido es rústico y no debe ser excesivo, pues los muffins quedarán duros y bajos, y además porque no necesitarás de pre cocinar la calabaza sino que esta vez para aprovechar todos los nutrientes, agregaremos este vegetal en cubos pequeños que se cocinarán con los muffins.

Mezclamos en un recipiente grande las almendras molidas, la harina, así como el bicarbonato, la canela y el polvo de hornear, integramos y reservamos. En otro recipiente mezclamos el aceite de coco, la leche de coco y cualquier edulcorante que utilicemos, azúcar moscabado, de coco o stevia (adaptemos la cantidad) e integramos a la perfección. Combinamos los ingredientes secos con los húmedos con la ayuda de una espátula, pero evitemos como ya dijimos el mezclar demasiado.

Previamente cortamos la calabaza sin piel en cubos pequeños como de medio centímetro de alto y espesor. Integramos a la masa los cubos de calabaza y la repartimos en un molde de muffins. Obtendremos entre 6 o 8 piezas en total.

Aunque, si te interesa una versión más tradicional de este postre, puedes previamente cocinar la calaza al vapor y hacer con esto un puré que integrarás a los ingredientes líquidos. Pero como se agregará más humedad con este puré, te recomendamos adicionar de media a un cuarto más de harina a los ingredientes secos antes de combinarlos.

Llevamos al horno precalentado a 180 ºC por 30 minutos los muffins y los sacamos una vez que los veamos dorados y al introducir un palillo este salga limpio sin masa. Retiramos del horno y dejamos enfriar para disfrutarlos con café o un gran vaso de leche fría.