El agua no es la clave para adelgazar

Es necesario aclarar desde el inicio que el agua es parte fundamental de toda alimentación. Por lo tanto, su consumo es ante todo necesario para que tu organismo funcione correctamente. El agua no se trata por lo tanto de un “elemento milagroso” cuya ingesta pueda facilitarte la pérdida de los kilos de más. Esta idea errónea cobró fama debido a las soluciones sensacionalistas que tanto abundan por  internet, sin embargo, no es del todo falso. 

¿Por qué los nutricionistas recomiendan tanta agua durante las dietas?

La realidad detrás del mito es que generalmente cuando los nutricionistas asignan una dieta para adelgazar, en las ocasiones en que estas implican reducir cantidades de alimentos, dado que los mismos poseen parcialmente líquido, los nutricionistas sugieren ingerir un poco más de agua para compensar la pérdida que se tiene de la misma tras una reducción de la cantidad de alimentos.

¿Cuánta agua debo beber al día? 

El especialista en obesidad y metabolismo Frank Suarez en su canal de youtube: MetabolismoTV, indica que para calcular la cantidad de vasos de agua diarios debes dividir tu peso en kilogramos entre 7. Si por ejemplo pesamos 70 kilogramos, al dividirlo por 7 nos dará como resultado: 10, lo cual significa que 10 vasos de agua han de ser los que debemos beber al día, lo cual equivale a su vez a unos 1.75 litros de agua diarios en aproximación. 

Qué más deberías saber

No, recuerda también que debemos reponer al menos la cantidad de líquido que perdemos al día, por lo cual deberás prestar atención a tu hidratación especialmente si ejerces alguna actividad que te hace sudar intensamente.

Deberás considerar este factor al momento de determinar cuánta agua debes tomar al día dado que la pérdida de agua como sudor se sumará a la que generalmente pierdes por orinar, siendo esta última en una persona estándar de 1.5 litros diarios en promedio. Sin embargo, tanto si requieres o no una ingesta superior a la estándar, es necesario que conozcas los inconvenientes que el exceso de agua puede acarrearte.

  • Disminuye la absorción de los nutrientes y vitaminas de los alimentos: Los problemas relacionados con el agua no consisten únicamente en su cantidad, puesto que también importa el modo en que los ingerimos. Es muy recomendable beber líquido antes o después de comer.  Esto se debe a que durante la comida, los líquidos diluyen en gran medida los nutrientes de los alimentos, haciendo que los mismos sean menos absorbidos por el cuerpo y se pierdan con más facilidad en la orina. 
  • Una cantidad excesiva de agua puede ser fatal: Por otra parte, si efectivamente abusamos de la cantidad de agua requerida podríamos incluso caer en un cuadro clínico en el cual nuestro cuerpo se sobrecargue de agua, lo que nos puede causar que nuestra sangre se diluya excesivamente y que perdamos los electrolitos necesarios para el funcionamiento normal de nuestro organismo.