La isla Henderson constituye un gran porcentaje del archipiélago de las Islas Pitcairn, compuesto por cuatro islotes llamados: Pitcairn, Henderson, Ducie y Oeno. De este archipiélago, solamente la Isla Pitcairn está habitada. Este grupo es la única colonia británica que queda en el Océano Pacífico, constituyendo el Territorio británico de ultramar de las Islas Pitcairn, Henderson, Ducie y Oeno. Sin embargo, nuestra atención sobre la Isla Henderson no girará en torno a sus condiciones político-territoriales, sino a sus dificultades ambientales.

¿Por qué una isla deshabitada es considerada el lugar más contaminado?

A pesar de que se han encontrado evidencias arqueológicas que sugieren que la isla albergó comunidades de varias docenas de personas entre los siglos XII y XV, en la actualidad se encuentra totalmente desolada. Un estudio realizado por la revista estadounidense PNAS (por las siglas en inglés, Proceedings of the National Academy of Sciences), determinó que sus playas albergan la mayor densidad de desechos sólidos en todo el mundo, acumulando, aproximadamente, 18 toneladas de desechos a lo largo de sus 37 metros cuadrados. Esto indica que cada día llegan flotando unos trece mil trozos nuevos de basura.

Resulta importante señalar que la única actividad humana que podemos considerar constante en la isla, son las visitas realizadas por investigadores y científicos, que cada cierta cantidad de años para ejecutan estudios de la zona y del ecosistema que se desarrolla en su territorio. La mayor cantidad de desechos encontrados están hechos de plástico, lo que evidencia el deterioro que ocasiona la inconsciente actividad humana que se lleva a cabo a miles de kilómetros de distancia.

El plástico no respeta el paso del tiempo y, al parecer, las distancias. Se calcula que estas piezas tardan entre cien a mil años en descomponerse. Si a este hecho le sumamos que, según los científicos, cada metro cuadrado de la superficie de la isla contiene entre 50 y 671 restos de basura, y entre 50 y 4500 piezas de plástico enterradas, podríamos ver con gran remordimiento, a la isla Henderson, como un indirecto y fiel vertedero de basura.

¿Cómo llega tanta basura a un lugar tan remoto?

De acuerdo a las declaraciones de una de las autoras del estudio, los científicos se muestran consternados y fascinados por la gran población de cangrejos que habitan en las piezas de plástico. Todos los desechos de plástico provenientes de todo rincón del planeta llegan mediante los movimientos de las masas de agua a la isla que se encuentra ubicada muy cerca del centro de una corriente oceánica conocida como El Remolino, también llamada Gran corriente marina del sur del Pacífico.

Sin embargo, el problema no son las corrientes. La dificultad de fondo radica en la presencia de tal cantidad de desechos plásticos flotando en los océanos del mundo. Se encontraron desperdicios provenientes, incluso, de países norteamericanos como Canadá y países europeos como Alemania, pero en su mayoría se estiman provenientes de barcos de América del Sur.

¿De quién es la culpa?

Tanto los distintos gobiernos, como cada habitante generador de desechos, tienen un pedazo de responsabilidad en el problema de la contaminación por simplemente pertenecer a nuestra especie. Debemos comprometernos cuanto antes con la detención de  la contaminación y el deterioro de los ecosistemas. Aunque nos resulte imponente e infranqueable,  la naturaleza posee un frágil equilibrio que no acepta modificaciones tan bruscas como las que están generando nuestras poblaciones.