Muchas empresas regulan lo que sus empleados pueden hacer y eso incluye llevar los hijos al trabajo. Por lo general, siempre y cuando no se convierta en una práctica habitual, hay ocasiones en que puedes llevar a tu hijo a la oficina, algo lógico si pensamos que ya hay empresas que permiten llevar a los perros a la oficina.

La temporada de vacaciones, cuando los niños no deben ir a la escuela, es una buena ocasión para que tu hijo conozcas donde trabajas. Por consiguiente, pueda pasar una tarde contigo, en lugar de quedarse con la niñera. Está claro que hablamos de aquellos que se desplazan al lugar de trabajo, quienes tienen la oficina en su propia casa no tendrán este dilema aunque si que pueden repasar la información para saber los pros y contras de quedarte trabajando con tus hijos, muchos de estos consejos les aplicarán.

Si tienes pensado llevar a tu hijo a la oficina, es recomendable hablar con tu jefe antes. No te guíes por el hecho de que otros compañeros de trabajo lo hacen. Puede que tu patrono no tenga reglas específicas al respecto, pero se sienta más dispuesto si se lo pides con anterioridad.

Habrá ocasiones en que una emergencia te obligue y no te quede más remedio que ir con tu hijo a tratar de cumplir tus obligaciones laborales. En este caso, no pierdas de vista a tu hijo e instrúyelo para que no ande dando saltos y distraiga a otros.

Llevar a los hijos al trabajo dependerá mucho del sitio donde trabajes. No es lo mismo llevar al pequeño una tarde a la oficina, que llevarlo a una empresa de construcción o a un hospital, en caso de que trabajes allí.

Ventajas de llevar a tus hijos en la oficina

En los sitios donde sea bien visto llevar a tus hijos a la oficina, puedes contar estas ventajas:

  • La oficina puede convertirse en un lugar para pasar tiempo de calidad y estrechar los vínculos padre e hijo.
  • El ambiente laboral puede ser más distendido y humanizado, en lugar de sitios fríos reservados sólo para los adultos.
  • Muchos niños pueden sentirse encantados de saber cómo, dónde y con quién trabajan sus padres.
  • Esta experiencia puede convertirse en una actividad escolar, para compartir entre sus amigos. Recuerda, que para el niño no es trabajo, sino diversión.
  • Si debes quedarte después del horario establecido, estarás más relajado teniendo a tu hijo contigo.
  • Tu hijo puede colaborar en la oficina, en labores sencillas que reforzarán su autoestima, pues se sentirá útil ayudando a papá o mamá.

Desventajas de llevar los hijos al trabajo

Algunos aspectos negativos de esta práctica, tiene que ver con:

  • Los niños distraen. Como padre o madre cuando tienes a tu hijo en la oficina, no podrás concentrarte completamente en tus labores y también pueden incomodar a tus compañeros.
  • Existe el riesgo de que la oficina se convierta en una sala de juego, cambiando el ambiente profesional.
  • Los niños pequeños se aburren en un entorno donde no tienen sus juguetes y no se les permite mucho radio de acción. Por lo tanto, demandarán más atención de los padres.
  • Los niños pueden convertirse en una carga extra de estrés en el sitio de trabajo. Sobre todo, si debes cumplir con fechas topes o tienes muchas obligaciones.

Hay fechas específicas donde los patronos no objetarán que sus empleados lleven a los hijos a la oficina. Tales son las fechas de celebraciones como día de brujas y navidades. Por eso, aunque tu niño sea tremendo no temas llevarlo contigo, quizás lo pases mejor de lo esperado.