Se conocen como shirataki de konjac y también se ha dado en llamar la pasta sin calorías ya que su valor energético es muy bajo. Esta pasta se puso de moda gracias a la famosa dieta Dukan, ya que la marca de productos Dukan, propios de esta dieta, fue de las primeras en comercializar shirataki de konjac en los supermercados. Hasta ese momento solo se encontraban en tiendas orientales especializadas.

Estos fideos no tienen prácticamente calorías, son todo fibra y resultan altamente saciantes. También tienen muchas vitaminas y minerales, por lo que se consideran un buen alimento. Se venden envasados con agua y deben de lavarse muy bien antes de consumirse ya que traen asociado un sabor muy raro.

Bien lavados, se pueden cocinar con una salsa típica de la pasta, como una boloñesa, cocinar en revueltos o aderezar con gamas y soja. Vamos a ver un ejemplo: si se quieren hacer a la boloñesa hay que preparar la salsa y, una vez que está bien hecha, se vierten los fideos escurridos en ella, revolviendo para que se mezcle bien. Ya viene lista para tomar, con lo que solo hay que dejar que se caliente y se mezcle bien con el tomate y la carne.

No tienen un sabor concreto, son gelatinosos pero firmes y toman el sabor de aquello con lo que se preparan, por eso es imprescindible consumirlos con algún tipo de salsa para que no resulten demasiado insípidos. Los que se presentan en forma de arroz se toman como si fuera un arroz caldoso, sustituyendo los granos por los shiratakis cortados.

La fibra que contienen se llama glucomanano y es capaz de absorber hasta cincuenta veces su peso en agua. Por este motivo son tan saciantes. En el intestino actúan evitando que este absorba ciertos productos, entre ellos los azúcares y también tienen cierta función de arrastre.

Por este motivo se recomienda su consumo en dietas para bajar de peso, cuando hay problemas de estreñimiento o de diarrea y en casos de hiperglucemia. También es recomendable en casos de intestino irritable y para prevenir el colesterol.

Hay que tener cuidado si se está tomando algún tipo de tratamiento, ya que el konjac puede hacer que no se absorba correctamente. Por eso se recomienda que entre la toma del medicamento y del konjac medien cuatro horas al menos.

El glucomanano de konjac también se comercializa en forma de pastillas para ayudar a adelgazar de manera natural. Muchas casas comerciales han sacado su versión de las mismas, recomendando tomar las pastillas con mucha agua. Como hincha en el estómago y lo recubre de un gel viscoso, la persona no tiene sensación de hambre.