Un kit de primeros auxilios convencional suele tener una gran cantidad de medicamentos, pero podemos preparar un kit de primeros auxilios natural, confiando en aquellos suplementos que han probado ser efectivos en aliviar el malestar humano. Recuerda guardarlos en un lugar seco, alejado de fuentes de calor o humedad.

  • Árnica: es un género de plantas herbáceas que se utiliza para tratar dolores musculares, moretones y otros tipos de golpes (sin rotura de piel). Acelera la recuperación. Comercialmente, se vende como crema. En caso de tener las plantas en casa, es necesario moler las hojas y flores recién cortadas en un cuenco. Es posible mezclar con vaselina para comenzar a utilizarlo. Para su correcta conservación se debe guardar en heladera.
  • Polvo de Pimienta roja: probablemente tengamos un paquete de pimienta roja para usar en la cocina. A comprar otro para nuestro kit medicinal natural. Comercialmente, se venden también como capsulas. Ayuda a detener las hemorragias (aunque arde bastante) y alivia la congestión nasal (esto tiene efecto incluso al ingerirlo en la comida). Se aconseja su ingesta durante un paro cardíaco, pero la evidencia demuestra que esto es una idea terrible. Además, puede llegar a interactuar negativamente con algunos medicamentos. Si tenemos pimientos rojos en casa, es necesario deshidratarlos y luego pulverizarlos.
  • Manzanilla: la manzanilla es un género de plantas herbáceas que encontramos en casi todo el mundo. Sus efectos como té para el resfriado son bien conocidos, pero además ayuda a conciliar el sueño cuando estamos enfermos.  Para tratar la conjuntivitis,  se mojan gazas y se colocan sobre los ojos durante 15 minutos una vez por hora; también se preparan los cataplasmas con  hojas secas.
  • Consuelda: otra maravilla herbácea que se utiliza de manera externa en golpes, heridas abiertas, mordedura de insectos y para prevenir y tratar infecciones. Se vente como complemento en polvo. Si tenemos la planta en casa, necesitamos dejar las hojas al sol hasta que pierdan la humedad. Luego, las trituramos en un poco de vaselina y utilizamos la crema resultante. Para tratar o prevenir infecciones, colocar a modo de cataplasma.
  • Jengibre: el jengibre es un remedio natural bien conocido -y medicamente reconocido- para tratar las náuseas, el mareo y los dolores estomacales.  Se vende en cápsulas como suplemento, pero también puede rallarse una raíz de jengibre sobre agua en punto de hervor, dejar cinco minutos y filtrar. Puede utilizarse miel para endulzar.
  • Olmo: estos árboles son muy utilizados en plazas y calles, y es bueno aprender a identificarlos. Las hojas del Ulmus rubra  pueden secarse al sol (sin que pierdan el color) y luego hervirse para preparar un té que alivia el dolor de garganta.
  • Agua y Jabón blanco: a veces con tantas opciones, nos olvidamos de lo básico. Lavar heridas graves tres o cuatro veces al día ayudará a prevenir infecciones y acortará el proceso de curación, eliminando piel muerta. Lavarnos las manos después de escarbar la tierra, tocar animales desconocidos (o sucios) e ir al baño también es esencial para prevenir enfermedades.
  • Lavarnos las manos demasiado, sin embargo, no es una buena idea: nuestro cuerpo está bien defendido de los gérmenes  que los “súper jabones” pueden destruir, pero como todo buen guerrero, el sistema inmunológico debe entrenarse para ser fuerte. La exposición a los gérmenes nos ayuda a fortalecer las defensas. ¡Por eso los niños se enferman más que los adultos! Están fortaleciendo sus defensas.