Los malos jefes son fuente de estrés para sus empleados y dañinos a largo plazo para las empresas. Por desgracia, quienes tienen un puesto de cierta responsabilidad, con trabajadores a su cargo, no suelen comprender la diferencia entre un jefe y un líder, por lo que no llegan a desempeñar su cargo con la eficiencia adecuada, sin motivar a sus trabajadores. Lee aquí las principales características de un jefe difícil y lo que puedes hacer para sobrellevar la situación. Estos son los principales tipos de jefes difíciles con los que puedes necesitar tratar, seguramente veas el tuyo identificado en alguno de estos que te describimos a continuación:

  • El jefe inapropiado: Se muestra demasiado amigable con sus trabajadores, los invita a salir fuera de las horas de trabajo. De igual manera, usa su influencia para hacer amigos, muestra favoritismo y crea divisiones entre compañeros de trabajo. Hay que fijar límites muy claros y no dejarse intimidar. Aunque pieneses que trabajas para un jefe incompetente, se amable con él durante el día pero rechaza con firmeza sus invitaciones. Sin embargo, evita que te vea como alguien inaccesible.
  • El jefe vigilante: Vigila a sus trabajadores constantemente y hasta los acecha. Presta demasiada atención a los detalles irrelevantes de tu trabajo y puede hacer que los empleados se sientan desanimados y frustrados. Haz preguntas específicas para saber que espera de determinado proyecto. Muéstrate abierto a la comunicación. Aunque tu jefe busque criticar todo, no permitas que esto te reste valía personal. Si te rechaza un informe por un detalle insignificante, eso indica que tu jefe tiene un problema y no tú.
  • El jefe arbitrario: Es uno de los peores ya que necesita alimentar su ego y mantenerse en su puesto de poder. Para esto hará lo que considere necesario como manipular, intimidar y hasta amenazar. Se cree dueño de sus empleados y si estos se rebelan serán vistos como enemigos. Debes darle algo de reconocimiento para tenerlo calmado y feliz. Es importante que aprendas a controlar tus emociones para sobrevivir a este tipo de jefe.
  • El jefe incapaz: El típico jefe que fue contratado sin contar con la experiencia necesaria o fue promovido de puesto rápidamente. Para cubrir su inoperancia en el trabajo, busca apoyo en sus empleados, pero de manera que sea él quien se lleve todo el mérito. Quizás seas más capaz que tu jefe, pero debes tragarte el orgullo para manejar la frustración y lograr un mejor ambiente laboral.
  • El jefe autómata: Este tipo de jefe sólo funciona a base de números, gráficas y estadísticas. No se conecta con sus empleados y es intransigente, pues determina el valor de las personas en base a porcentajes. Ten a la mano las cosas que tu jefe considera importantes. Trata de hablar su lenguaje de cifras y números para convertirte en su aliado. No le lleves demasiado la contraria y te conectarás con él.
  • El jefe ausente: Nunca está presente y cuando aparece quiere dar órdenes a todo el mundo y se molesta sino consigue resultados. No se entera de los hechos, y trata de cambiar todo dando muchas instrucciones para luego desaparecer. Es bueno que todos los empleados le hagan ver todos los aspectos de cierto proyecto y cómo trabajar en equipo, para lograr buenos resultados. Este tipo de jefes suele ceder, cuando se dan cuenta que están equivocados.
  • El jefe visionario: Este jefe tiene muchos planes en la cabeza, pero no tiene la capacidad de llevarlos a cabo. Espera que sus empleados conviertan sus ideas en una realidad. Hay que traer a este jefe a contexto. No es que sus planes estén mal, pero debe saber que hay obstáculos que superar para llevar a cabo su proyecto. Haz que se involucre mediante hacerle preguntas puntuales. Que entienda que las  ideas no se vuelven tangibles de forma automática.

6 Claves para trabajar con jefes difíciles

En primer lugar debes asegúrate que en realidad estés tratando con un jefe difícil. Si su conducta ha cambiado, puede que esté pasando por una situación estresante que afecta la forma como trata con otros.

  1. Trata de entender los motivos del jefe: Si te llaman la atención por quedarte mucho a la hora del almuerzo, puede ser que tu jefe esté preocupado porque sus superiores, lo tilden de ser permisivo con los empleados. Recuerda que, él también debe rendir cuentas a otros.
  2. Que tu trabajo no se vea afectado: La eficiencia de tu trabajo no debe disminuir, aunque tu jefe sea intratable. Rebelarse no es la forma de lidiar con tu jefe. Pedir permisos innecesarios no te traerá mejores resultados. Además, ser un buen empleado te ayudará a conservar el puesto.
  3. Anticípate: Haz las cosas antes de que tu jefe las pida y le restarás excusas para llamarte la atención constantemente.
  4. Ponlo por escrito: Si tu jefe acostumbra a contradecirse o culpar a otros de los malos resultados, trata de tomar nota de sus instrucciones para que puedas defenderte con propiedad, pero con respeto. En otras palabras, aprende a cubrir tus espaldas.
  5. Sé paciente: Esperar antes de reaccionar es una buena opción. Dejar pasar el tiempo te permite ver las cosas desde una nueva perspectiva. Aunque tu jefe sea duro, enfrentarlo de forma desafiante, no te traerá nada bueno.
  6. Identifica los detonantes: Evita las situaciones que hacen reaccionar a tu jefe. Si se  descontrola por la impuntualidad, simplemente llega temprano. Así disminuirás el estrés innecesario.

Recuerda que tratar con un jefe difícil es una situación que quizás no puedas cambiar, pero si puedes aprender a tratar con ella.