Muchos expertos opinan que antes de trabajar en la empresa familiar, todos deberían de trabajar durante varios años en otras empresas, pero con la crisis muchas veces no es posible elegir. Por eso, cada vez son más los que renuncian a darse el lujo de tener la perspectiva de qué es trabajar para otras personas.

La relación laboral es más difícil si el hijo y el padre conviven, pero no obstante no es imposible y son muchos los casos en los que todo ha sido un éxito. También ha sucedido al contrario, un ejemplo muy conocido es el del peluquero Llongueras que fue despedido de su propia empresa por su hija.

Estos son algunos consejos para evitar que las cosas se tuerzan o se conviertan en problemas personales:

  • Antes de empezar a trabajar debe de haber una charla jefe/empleado muy clara en la que se explique al hijo cuál va a ser su trabajo, qué se espera que haga y qué sucederá si no se cumplen las expectativas. Todo esto se puede recoger por escrito para evitar problemas.
  • Aunque la relación es evidente que no va a ser puramente formal, a no ser que sea una gran empresa, es importante no pasarse con las confianzas en ninguno de los dos lados. No se debe de entrar en el despacho del jefe sin llamar a la puerta, pero tampoco se debe exigir al empleado quedarse fuera de su horario sin previo pacto.
  • Es importante no hablar del trabajo en reuniones familiares, especialmente si hay un conflicto. Esto puede obligar al resto de familia a tomar partido, algo muy poco agradable. Los problemas del trabajo deben de quedarse en el trabajo y solo allí tratarse. Esta norma incluye no llamar al hijo a su casa en sus momentos de descanso para asuntos laborales que pueden esperar y también no llamar al padre para pedir cosas especiales, como no ir a trabajar sin un motivo justificado que sería aceptado para cualquier otro trabajador.
  • Del mismo modo, el trabajo no es lugar para discusiones familiares. Si estáis enfadados por algo que tiene que ver con la familia no hay que llevarlo al terreno laboral. No es momento para tratar problemas que se deben de hablar en casa.
  • Se debe de respetar el lugar del padre como jefe, tal como se haría con otro jefe. Es normal que las ideas del padre parezcan anticuadas a los ojos de su hijo y este puede hacer propuestas para modernizar la empresa, pero puede ocurrir que el padre las rechace. El hijo tiene solo dos caminos en este caso, acatar lo que el jefe decide o buscarse su futuro fuera de la empresa familiar.