Insiste en que se empiece a los seis meses para prevenir problemas de anemia debido a que en esta etapa comienzan a escasear las reservas de hierro del cuerpo del bebé a causa del frecuente corte prematuro del cordón umbilical durante el parto. Por esto es bueno que en la introducción de la alimentación complementaria empiecen a comer carne lo antes posible.

Actualmente se empieza  con la introducción de la alimentación complementaria a los cuatro meses debido a la incorporación de la madre al trabajo después de la baja por maternidad que dura unas escasas 16 semanas en España aunque si se puede lo mejor es esperar hasta los seis meses porque el sistema digestivo del bebé está más maduro.

Hay dos maneras de introducir la alimentación complementaria, una es a la manera tradicional en forma de purés y otra es como lo que se conoce actualmente como “Baby led weaning” que consiste en dar al bebé la comida a trocitos. Se pueden combinar ambas.

En ambos casos la regla de oro para no tener problemas en la alimentación en un futuro es nunca  forzar al niño a comer.

Respecto a la introducción de los alimentos debe darse de uno en uno observando cómo reacciona el cuerpo del bebé durante uno o dos días antes de introducir cualquier alimento nuevo y sobre todo si se le da a probar un alimento por primera vez debe durante el día, nunca por la noche por si le da una posible reacción alérgica.

Se suele comenzar por verduras suaves como patata, zanahoria, calabacín y calabaza y frutas como manzana, pera, plátano y zumo de naranja a cucharaditas o en vasito mejor que en papilla o biberón por el riesgo de producir caries. Se suele dejar las frutas que suelen causar más alergia para más adelante como son la fresa, el kiwi o el melocotón.

Lo siguiente en introducir son los cereales sin gluten primero como el arroz o el maíz  en torno a los cuatro o seis meses y después a los seis u ocho respectivamente se introducen gradualmente los cereales con gluten  como el trigo o la avena mezclándolo con el anterior en una proporción cada vez mayor con el objetivo de prevenir la celiaquía.

Se empieza con carnes blancas como pollo (mejor de corral)) o pavo y a partir del año puede tomar carnes rojas como ternera y cordero. A partir del año puede tomar carne de cerdo pero mejor dársela en contadas ocasiones.

En torno a los diez meses puede tomar pescado blanco como lenguado, pescada o rosada y a los 18 meses también el azul (sardina y boquerón).

El huevo se introduce en torno a los diez meses empezando por la yema cocida  aumentando la proporción y luego la clara. Al año puede comer el huevo entero en forma de tortilla francesa procurando que sea de gallinas de campo. Si aparecen rojeces alrededor de la boca o en la  barriga se puede dejar e intentar para más adelante o sustituir el huevo de gallina por huevos de codorniz que producen menos alergia y contiene más nutrientes siendo cuatro huevos de codorniz el equivalente a un huevo de gallina para realizar tortilla.

El yogur ideal para bebés es mejor que sea natural sin azúcar, podría tomarlo a partir de los diez meses siendo mejor en cambio reservar la leche de vaca entera para que la prueben a partir del año o incluso más tarde.