Esta enzima la produce el intestino delgado y llega un momento en la vida que la deja de producir o la produce en menor cantidad y no alcanza para cubrir la lactosa que contiene un vaso de leche o un helado. Entonces la persona se siente descompuesta.

Entre las personas caucásicas este problema está presente entre un 5 y un 15% y entre las personas africanas y asiáticas en un 80%. En ambos casos los síntomas empiezan pasada la niñez. Durante la niñez el intestino delgado produce suficiente cantidad de enzima porque es la etapa en la que se consumen lácteos en su mayor medida. Pasada la infancia, el consumo de lácteos se supone que disminuye por eso disminuye la enzima. Los lácteos pueden ser reemplazados por otros alimentos aunque aún hoy persiste la insistencia del consumo de lácteos en su estado primario que es cuando la lactosa hace su mayor efecto. En lácteos en estado secundario como quesos, la lactosa no tiene la misma presencia por eso una persona que tenga este tipo de intolerancia igual puede consumir quesos sin que esto le afecte.

Los síntomas que se presentan luego de consumir un vaso de leche son:

  • Cólicos abdominales
  • Gases
  • Diarrea
  • Dolor abdominal
  • Distensión abdominal
  • Náuseas

Para mayor información el consejo es acudir al médico pero no hay un tratamiento que elimine este problema sino que se debe cambiar la dieta por lácteos bajos en lactosa o no consumirlos directamente y reemplazarlos por leche de soja, tofu, pescado, brócoli, etc.

Existe un test para determinar si tienes intolerancia a la lactosa: “Test de Hidrógeno Espiralado”. Consiste en ingerir una determinada cantidad de lactosa y luego medir el hidrógeno presente en el aliento. Esta presencia indica que la lactosa no se digirió en el intestino delgado y llegando al intestino grueso, las bacterias la descomponen utilizando mucho hidrógeno. Hay otro test que es un análisis de sangre.

A veces la intolerancia a la lactosa suele confundirse con la alergia a las proteínas de la leche de la vaca. La alergia a las proteínas de la leche es una enfermedad por la cual el cuerpo reacciona de modo exagerado con sus defensas a las proteínas de la leche, en especial a la betalactoglobulina y a la caseína. Esta patología se da principalmente en niños menores de 3 años y es una excepción que aparezca en adultos a diferencia de la intolerancia a la lactosa. La otra gran diferencia es que la intolerancia se manifiesta en el sistema digestivo mientras que la alergia se manifiesta a nivel inmunológico.