Infusión de orégano

La infusión de orégano es muy buena para combatir la congestión. En primer lugar porque el orégano tiene una alta cantidad de antioxidantes que te ayudarán a luchar contra cualquier problema de salud, pero además, sus vapores harán que se te abran las vías respiratorias y es un potente antihistamínico. Para colmo, es una infusión digestiva y muy sabrosa que puedes tomar después de las comidas o en el desayuno. Recuerda que este es un ingrediente que tiene muchas aplicaciones además de solucioanr esos problemas de congestión nasal, el orégano puede ayudarte para mitigar el dolor o incluso para problemas de tu piel, siendo un interesante cosmético natural.

El apio es muy bueno para la tos y otros síntomas del catarro, así que si además de congestión también estás expectorando, añade apio a tu té y tendrás una receta muy buena para luchar contra gripes y demás resfriados. Si endulzas con miel podrás suavizar tu garganta, por lo que tendrás el mejor remedio completo para cuando tengas un malestar en todas las vías respiratorias debido al enfriamiento.

Debes de tener en cuenta que el orégano no se debe de tomar cuando se está embarazada o se cree que se pudiera estar. Esto es debido a que desde siempre, se ha considerado una planta muy abortiva ya que puede causar contracciones en el útero de la mujer. De hecho también se usa cuando la menstruación no acaba de bajar y se sienten molestias para ayudar a que acabe de aparecer.

Esto se debe de tener en cuenta, ya que podría causar molestias en los ovarios y el útero e incluso podría adelantar la menstruación o hacer que esta fuera un poco más intensa. Para evitar esto, lo mejor es no sobrepasar una tacita al día de esta infusión. En el caso de los hombres, por razones, obvias, no hay riesgo y pueden consumir dos tacitas diarias sin problemas.

Aceite de orégano

Además de la infusión de orégano también puedes utilizar el aceite de orégano para combatir los resfriados. Es tan fácil preparar este aceite esencial como añadir entre tres y cinco gotas en tu zumo de naranja de por las mañanas. Además de que le dará un sabor muy agradable, estará ayudándote a reducir la cantidad de moco que te impide respirar bien. Puedes tomarlo durante cuatro o cinco días hasta que sientas mejoría.

El aceite de orégano también se puede utilizar para respirar vahos, siendo uno de los aceites naturales más populares. Solo hay que añadir un chorrito pequeño en agua hirviendo y respirar el vapor durante un rato. No es necesario colocarse sobre el recipiente con un paño, como hacían nuestros abuelos. Está comprobado que es mucho más saludable dejar el cuenco en la habitación en la que se duerme y respirar de manera normal. Se puede dejar durante toda la noche o retirarlo cuando deja de emitir vapor.