El Hibisco Común (Hibiscus rosa sinnesi), también conocido como Rosa de China, es originario de Asia Oriental. Es un arbusto o pequeño árbol que puede alcanzar desde 2,5 hasta 5 metros de altura, con hojas de color verde oscuro brillante y flores grandes con colores brillantes que van desde el blanco puro, amarillo, naranja, rojo, escarlata y tintes rosados. Se cultiva también como planta ornamental. Este Hibisco es muy utilizado en la fitoterapia china.

La Rosa de Siria (Hibiscus syriacus) no supera los 3 metros de altura, las hojas son de un verde más claro y sus flores son más pequeñas que las del Hibisco Común y más abiertas, con colores que van desde el blanco al violeta. En la Península Ibérica se cultiva mucho como planta de jardín.

La Flor o Rosa de Jamaica (Hibiscus sabdariffa) procede de las regiones tropicales africanas, llega a medir de 1 a 3 metros y su flor es de color rojo o rosa. Actualmente se cultiva con éxito en México, América Central y en el sur y sudeste asiático, sobretodo en China. Se usa como verdura y para elaborar infusiones y mermeladas, sobre todo en el Caribe. En Latinoamérica es popular el agua de Jamaica, elaborada a partir de los cálices de sus flores.

Propiedades del hibisco

Los tres tipos de hibiscos mencionados arriba tienen propiedades similares: como pertenecientes a la familia de las Malvas, son ricos en mucílagos. También contienen Minerales (calcio, hierro, nitrógeno y fósforo), Vitaminas (C, riboflavina o B2, tiamina o B1), Flavonoides (quercetina, betacarotenos), Ácidos Orgánicos (Cítrico, Málico y Tartárico) y Fibra.

Cómo usar el hibisco

El hibisco está recomendado para el cuidado de la piel por su alto contenido en mucílagos. Se puede utilizar para tratar heridas, granos, quemaduras y cortes de la siguiente manera: haremos una infusión con 1 cucharada de hojas y flores secas por vaso de agua y la aplicaremos encima de la zona a tratar con una compresa empapada en dicha infusión.

Otra de sus aplicaciones es como ayuda para eliminar líquidos corporales, lo que también lo hace útil para eliminar toxinas y como ayuda para bajar de peso. En este caso hay que tener cuidado al utilizar el Hibisco, porque se puede eliminar mucho potasio por la orina.

Para problemas del aparato respiratorio podemos hacer vahos de hibisco añadiendo unas gotas de extracto en el agua de la bañera. Con esto trataremos la tos, la gripe, la bronquitis o los resfriados.

Si lo que queremos es tratar la gastritis, malas digestiones y otros problemas del aparato digestivo, tomaremos hasta 2 tazas al día de la infusión de hibisco.

Su contenido en Vitamina C, que nos puede ayudar a tratar la fiebre. tomando la infusión de una cucharadita de pétalos de hibisco por vaso de agua.

Si se padece hipertensión, la ingesta de la infusión de Hibisco ayuda a reducir la presión sanguínea porque contiene flavonoides que relajan y mejoran la circulación.

Algunas contraindicaciones

No es aconsejable su uso en mujeres embarazadas, porque puede provocar el aborto, ni en niños pequeños. En caso de duda, consultar con un médico o con un especialista.