Sus propiedades medicinales

Para entender qué propiedades medicinales ofrece el geranio de Sudáfrica, hay que entender primero qué partes de la planta se suelen consumir como parte de un tratamiento natural. Del geranio de Sudáfrica se utilizan las raíces, que se recogen cuando la planta tiene por lo menos 3 años.

Esta planta contiene aceites esenciales y también es rico en fitoquímicos, vitaminas, minerales y aminoácidos que mejoran el funcionamiento del cuerpo. Entre sus ingredientes se encuentra la cumarina, flavonoides, calcio o taninos.

Sus principales aplicaciones

Este ingrediente era utilizado en sus orígenes por las tribus zulúes, quienes acostumbraban a recurrir a él y servirse del extracto de su raíz para tratar los resfriados, gripes y problemas gastrointestinales.

En la actualidad, se utiliza como antiviral, antibacteriano, inmunomodulador (influye en el sistema inmune) y estimulador mucociliar (mecanismo de autolimpieza de la mucosa nasal). Entre sus usos, aliviar y reducir los síntomas que provocan las infecciones de las vías respiratorias (oídos, nariz y garganta) como bronquitis, amigdalitis y rinofaringitis: cansancio, trastornos del sueño, pérdida de apetito, languidez y malestar general. Favorece la recuperación rápida y efectiva del resfriado común y ayuda a la expulsión de los patógenos de las vías respiratorias superiores, teniendo efectos antibacterianos y antivirales por su contenido en ácido gálico.

Se puede encontrar en forma de comprimidos y como preparación líquida en farmacias, herboristerías y tiendas especializadas. Habitualmente la dosis para los adultos es de 30 gotas de extracto 3 veces al día; en el caso de los niños entre 6 y 11 años, son 20 gotas.

Algunas contraindicaciones

Aunque hablemos de un ingrediente natural no hay que dar por sentado que no presenta ninguna contraindicación, en el caso del geranio de Sudáfrica hay que tener presentes varios casos particulares en los que se desaconseja consumirlo:

  • El geranio de Sudáfrica no debe administrarse a personas que estén recibiendo anticoagulantes cumarínicos (también llamados antivitaminas K o anticoagulantes orales) ya que puede interaccionar con ellos.
  • Tampoco se aconseja en caso de padecer enfermedad renal o hepática grave.
  • Las mujeres embarazadas o en lactancia no deben consumirlo.
  • No se recomienda administrar a niños menores de 2 años.
  • Si no se aprecia mejoría durante la primera semana, es aconsejable consultar con un médico antes de continuar tomándolo. En cualquier caso, no se recomienda que el tratamiento exceda las 3 semanas.