Y no se trata de una excusa para ahorrar dinero en la comida del peludo, es que si a un gato le pones varios piensos a elegir, seguramente prefiera aquellos de gama baja ante algunos Premium. ¿Por qué es así?

La respuesta la puedes encontrar en ti mismo. Si te ponen un plato de verdura cocida, con carne de ave cocida, ligeramente condimentada y acompañado de un poco de pan integral y en otro plato te ponen una jugosa hamburguesa con su bacon y su queso o un plato de pasta con salsa o una pizza… ¿Qué te parece más atractivo?

No se trata de pensarlo con la cabeza, sino con lo que entra mejor por los ojos y por la boca en un primer momento  y lo cierto es que es la comida basura. ¿Por qué? Pues porque es mucho más sabrosa.

La grasa aporta muchas cosas malas a la dieta pero no se le puede negar que da mucho sabor. Un queso que funde, una carne con grasa o unas patatas fritas en aceite son bastante más apetecibles al paladar que carne blanca a la plancha o verdura al vapor.

Lo mismo les ocurre a nuestros gatos: la comida de gama baja es mucho más rica, para camuflar la poca calidad de sus ingredientes suele llevar grasa y muchos elementos que le dan sabor, condimentos que hacen que resulte un plato muy atractivo para el gato, tan amante de determinados sabores, pero que no deja de esconder lo que hay debajo de todo eso.

Además, una vez que se toma una comida muy sabrosa la comida más sana y menos condimentada resulta todavía más sosa, más insípida y por tanto se rechaza con más fundamento por parte del gato. Si consigue que se le dé algo que sabe mucho más rico, ¿por qué va a comer algo que no le resulta tan agradable?

Evidentemente él no entiende de comidas sanas ni de dietas, pero nosotros sí. Un gato de casa tiene una gran tendencia a engordar y si no se cuida su dieta el peso puede llegar a ser un problema, con todos los riesgos que trae para el animal, que puede tener un fallo hepático o incluso llegar a padecer problemas de azúcar.

Los gatos tienen tendencia a la obesidad y con ello a la diabetes y si esta enfermedad hace entrada, entonces sí que tendremos verdaderos problemas no solo con el menú diario, también con la administración de medicamentos para que el gato esté en perfecta salud y no tenga problemas con la insulina.

Cuida la dieta de tu gato, incluye en ella algún premio o algún menú más sabroso de manera ocasional, pero procura darle un pienso de calidad, porque estarás invirtiendo en su salud.