Es que esta ciudad fue capital de tres enormes imperios: el Romano, el Bizantino y el Otomano,  contando con diversos sitios históricos que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A su vez, se encuentra ubicada sobre el Bósforo, incluyendo el conocido Cuerno de Oro, características que la ubican entre las ciudades más bellas del mundo.

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir que se trata de una ciudad con una amplia variedad de atractivos turísticos que vale la pena visitar si viajas a Turquía, todo ello siguiendo una ruta que te permitirá atravesar los sitios más interesantes de la capital.

Uno de esos atractivos es la Mezquita Azul construida en el siglo XVII por el arquitecto Sedefkar Mehmet Ağa y fundada por el sultán Ahmed I. En su visita vas a poder disfrutar de una combinación de elementos arquitectónicos pertenecientes a la época bizantina y de arquitectura otomana, así como también admirar la única mezquita de la ciudad con seis alminares, y maravillarte con sus hermosos mosaicos azules de Iznik que dan su nombre a esta majestuosa construcción.

Mezquita Azul en Estambul

Frente a la Mezquita Azul y separada de ésta por unos bellos jardines podrás encontrar la Iglesia de Santa Sofía construida en el siglo V y remodelada en el siglo VI por Antemio de Tralles e Isidoro de Mileto. Este impresionante edificio, funcionó como en primer término como catedral de la iglesia ortodoxa, posteriormente como parte de la iglesia católica, para luego ser convertida en mezquita y finalmente terminar funcionando como museo a partir de 1935 y hasta la actualidad. Te recomiendo visitar esta iglesia y dejarte maravillar por su impresionante arquitectura, particularmente por su enorme y famosa cúpula.

Situado cerca de las dos atracciones mencionadas anteriormente podrás encontrar el Palacio de Tokapi construido en el siglo XV siguiendo las normas de la arquitectura seglar turca. En esta visita, además de disfrutar este conjunto de edificios y jardines vas a poder maravillarte con una hermosa vista del Bósforo debido a la ubicación de este palacio entre el Cuerno de Oro y el Mar de Mármara. Este palacio fue centro administrativo del Imperio Otomano entre 1465 y 1853 hasta que el sultán Abdulmecid decidió trasladarlo al Palacio de Dolmabahçe.

Palacio Tokapi

Este último también es un lugar más que interesante para conocer si visitas Estambul. Construido en el siglo XIX, funcionó como centro administrativo del Imperio Otomano de 1853 a 1922, excepto durante un período de veinte años donde fue reemplazado por el Palacio de Yıldız. Este palacio fue el primero construido en Turquía siguiendo un estilo arquitectónico europeo.

Por último, otra visita obligada si andas por Estambul es embarcarte y recorrer el Bósforo, estrecho que separa la parte europea de Turquía de la zona asiática. Desde allí podrás ver  las orillas de Estambul desde la embarcación, experimentando lo que el escritor italiano Edmondo de Amicis describió una vez “el Bósforo es la mejor vista del mundo, quien lo niega insulta al Dios”.

Como podrás ver Estambul es una hermosa ciudad que maravilla a todo quien la visite, incluyendo a Napoleón Bonaparte quien dijo “Si la Tierra fuera un sólo estado, Estambul sería su capital”. No dudes en visitarla.