Durante los primeros meses, salvo que la mujer sea de contextura muy pequeña, no se le notará la barriga distintiva de las gestantes. Lamentablemente algo de lo que no podrán escapar es de las náuseas y los vómitos, que normalmente duran del mes 2 al mes 5, pero no es raro que arranquen antes o terminen después.

Los cambios de humor suelen aparecer a mediados del segundo mes, y se irán intensificando hasta los primeros meses del último tercio, en donde allí las hormonas se estabilizan y la mujer baja un poco de revoluciones, sin embargo hay que seguir teniéndoles paciencia ya que es un proceso duro.

Es a partir del tercer o cuarto mes notarán crecer su barriga, aunque he conocido mujeres que han llegado al quinto con un relieve casi imperceptible. Aumentarán de peso gradualmente a medida que el niño crece y se desarrolla. Acumularán líquido, sus pies se hincharán, aparecerán estrías, su busto crecerá enormemente.

En cuanto al bebé, hasta los 2 primeros meses será un embrión, que de a poco irá tomando una forma casi humana, pero con cola. Luego se denomina feto, ya la cola poco a poco se le va convirtiendo en 2 pies, y a medida que pase el tiempo empezará a desarrollar los órganos vitales. Ya promediando el embarazo, los tiene completos, y de a poco empieza a notársele rasgos faciales. En el último trimestre desarrolla un vello especial que lo recubre y lo protege, el cual luego es digerido por el bebé antes de nacer.

El niño respira y come a través de su madre, el oxígeno que ella respira y que luego va al torrente sanguíneo pasa por el bebé, y los alimentos que consume la madre también van al bebé, pero no en forma de comida. Sin embargo, contrariamente a lo que se cree, no es necesario comer de más, si la mujer tenía una dieta que le servía para subsistir, será suficiente para él y nacerá completamente normal, sin perjuicio de cualquier complicación genética o subyacente que pueda surgir que no estará relacionada con la dieta de la madre. El problema que suele aparecer se debe a que es muy común sentir los “antojos” y las ganas de comer muchísimo más de lo normal, lo cual eso implica un aumento de peso superior a lo normal por el embarazo.

Un dato curioso es que si la madre sufre algún tipo de accidente y se le daña un órgano vital, el feto es capaz de enviarle células madre para que lo recupere de forma más fácil. Se trata de algo que suele resultar muy emotivo, la idea de pensar que el bebé podría ayudar a recuperarse a su madre de cualquier problema de salud, sin embargo, hay que recordar que esto es fundamental también para el propio feto y su supervivencia que la madre siga con vida, pues necesita aún de ella para su desarrollo y así poder subsistir.

Al noveno mes aproximadamente se termina el sufrimiento, aunque puede variar mucho el tiempo exacto de embarazo. Podría suceder que se adelante, llegando a nacer incluso a los 6 meses, una edad en la que el bebé podría sobrevivir con los cuidados pertinentes. Por otro lado se podría retrasar el parto, pues es posible que tarde hasta 10 meses, llegando a casos en los que es necesario intervenir quirúrgicamente para evitar complicaciones.

Lo importante es que finalmente, tras estas etapas del embarazo llenas de cambios en tu cuerpo, llega la esperada recompensa: la llegada del bebé, a quien habrá que seguir cuidando, pero ya en el mundo exterior.