Por otra parte la presión que el útero ejerce sobre el intestino comprimiéndolo hace que se dificulte su correcto funcionamiento. Esta complicación provoca malestar y derivar en problemas de hemorroides por lo que conviene prevenir desde un principio.

La regla de oro para curar el estreñimiento es beber mucha agua y llevar una dieta rica en fibra.

La embarazada debe beber muchos líquidos en forma de agua, caldos y zumos de frutas naturales para favorecer el ablandamiento de las heces. También debe aumentar el consumo de cereales integrales, fruta y verdura evitando los alimentos con efecto astringente como el arroz o la manzana cruda.

Es recomendable el pan y las pastas integrales siendo muy bueno consumir salvado de trigo o de avena espolvoreado en el yogur por las mañanas siendo recomendable que este sea con efecto bífidus para reequilibrar la flora intestinal. Asimismo también es un buen remedio espolvorear semillas de lino en el yogur y tomarlas en ayunas por su efecto laxante y a lo largo del día se pueden añadir a ensaladas o crema de verduras.

Algunas verduras que combaten bien el estreñimiento por su alto contenido en fibra son los espárragos, la calabaza y el brócoli.

Respecto a las frutas,  la mayoría de ellas excelentes remedios naturales contra el estreñimiento, las peras combaten muy bien este problema por su alto contenido en agua y las ciruelas tienen un gran efecto laxante por lo que conviene tomarlas frescas y también desecadas. Un remedio muy conocido es dejar en remojo unas ciruelas pasas y tomar al día siguiente en ayunas la fruta y beber el agua. El kiwi en ayunas y el zumo de naranja también tienen efecto laxante.

Asimismo a algunas embarazadas que han pasado por esta situación optan por beber un vaso de agua tibia con un poquito de limón al levantarse por la mañana. Acompañar las tostadas del desayuno con aceite de oliva virgen también es un buen remedio. Los frutos secos tienen un gran aporte de fibra siendo los más saludables  las nueces y las almendras. Es bueno aumentar el consumo de ensaladas de lechuga y de espinacas. No se debe dejar de lado el consumo de legumbres como las judías, los garbanzos y las lentejas por su contenido en fibra.

Para favorecer la digestión, durante el embarazo especialmente, es importante comer más veces pero en pequeñas cantidades masticando con calma los alimentos y evitar las siestas justo después de haber comido para prevenir la pesadez estomacal.

Es muy importante practicar alguna actividad física suave para favorecer los movimientos peristálticos del intestino. Caminar a paso ligero es un buen ejercicio que tonifica la musculatura abdominal.

Si todos estos remedios  fallan la futura mamá debe acudir al médico para que le prescriba alguna solución segura y no usar laxantes ni enemas pues podrían suponer un peligro para el bebé.