A continuación te damos aclaraciones para varios puntos a tener en cuenta a la hora de elegir el vino más apropiado para cada ocasión. Verás que la elección debe basarse en varios factores, no es tan sencillo como el año de su elaboración o de su precio, que es lo que la mayoría piensa, sino que debes tener presente más matices. Aquí tienes una guía rápida para elegir un buen vino:

  • La calidad no va de la mano con el precio: Es probable que muchos vinos sean costosos pero esto no asegura que el vino sea excelente, si bien existe una relación entre el precio y la calidad no siempre hay una garantía, esto se define una vez que hayas catado el vino, no antes de hacerlo. Nunca debes emitir un juicio sobre el vino sin antes probarlo. Seguramente no siempre podamos permitirnos un vino de Sicilia o de alguna de las bodegas de mayor reputación, así que podemos ver qué alternativas tenemos que igualmente ofrecen calidad, algo para lo que será necesario catarlo o tener presente valoraciones de expertos que encontraremos en algunas críticas en páginas especializadas.
  • La antigüedad tampoco garantiza la calidad: Seguramente habrás escuchado decir que mientras más viejo sea el vino mejor es, esto es totalmente falso. Aunque es posible que en muchos casos los vinos viejos tengan un muy buen sabor, nunca sabrás. La verdad es que el tiempo, es a veces un factor importante, ya que en muchos casos puede hacer perder al vino muchas de sus cualidades, o por el contrario conservarlas.
  • ¿A qué temperatura se debe consumir vino? Para los vinos tintos la temperatura ideal para beberlos es entre los 17 a 19°C, es una temperatura que nos permite poder disfrutar de sus características, tanto en el gusto como en el olfato. Si la temperatura es un poco más elevada, quizás la bebida pueda sentirse pesada o con una sensación de más alcohol, y esto podría ser una mala experiencia al momento de beber.
  • Se debe oler el corcho: Otro mito totalmente falso, el corcho sólo preserva el vino dentro de la botella, y este sólo se entrega para que puedas cerciorarte de que no tuvo ninguna filtración a la botella o que no posea moho. El corcho nunca te dice nada sobre la calidad del vino. Puede ser un buen indicador para evitar conumir un vino agrio. Recuerda, de todas formas, que puedes reaprovechar el vino agrio para darle nuevos usos en lugar de consumirlo directamente como bebida.
  • Tipos de copas: Es cierto que existen variedad de copas para disfrutar de un vino, pero a la larga esto es más que cuestión de gustos, algunas están diseñadas para que resalten las cualidades de la bebida, y por supuesto crear una excelente experiencia, pero una copa no determina poder disfrutar o no del vino.
  • El acompañamiento: La experiencia de beber vino puede ser mucho mejor al combinarla con alimentos, o por el contrario pueden empeorarla. Pero no es cierto que sólo se deben acompañar los blancos con carnes blancas y los tintos con carnes rojas. Si el vino tinto tiene un sabor muy fuerte y comemos algo suave, el vino en este caso tendría más sabor que la comida. Si por otro lado la comida es un plato fuerte y el vino es blanco suave, la comida podría ganarle en sabor al vino.
  • Vino tinto o Vino blanco: Todos poseen características diferentes, y no atreverse a degustar cualquiera de ellos puede ser un error. Lo que hace más excitante la experiencia de beber vino es el querer degustar cada sabor que poseen los diferentes tipos de vinos, ya que ofrecen diferentes experiencias y sabores, esto debería ser fundamental para alguien que desea conocer sobre vinos.