Dentro de la gran cantidad de dietas de moda está esta que estamos analizando, la que propone pasar un día entero consumiendo solo frutas. Aunque no podemos olvidar los beneficios de comer fruta, dejar de consumir los alimentos básicos esenciales (proteínas, hidratos de carbono, lípidos, vitaminas y minerales), así sea solo por un día, puede perjudicar el funcionamiento de nuestro organismo, principalmente del cerebro, que necesita de glucosa para funcionar correctamente. Además, lejos de adelgazar, el efecto rebote puede hacer que ganemos aún más peso del que teníamos. Sobre estas dietas Susana del Pozo, directora de Operaciones de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), afirmó en una entrevista que “el cuerpo es como un coche, no puedes echar gasolina solo para un día y al siguiente pretender que ande con el depósito vacío. Con una restricción tan drástica estás agrediendo a tu cuerpo”.

¿Y tienen al menos efecto detox?

Los expertos en marketing de dietas mágicas insistirán en que las que promocionan tienen al menos algún beneficio. Pasar un día entero comiendo solo fruta tampoco nos va a ayudar a desintoxicar o depurar nuestro organismo después de una (o varias) comilona(s). Los nutricionistas recomiendan comer liviano el día después de haber cometido excesos, pero incluso en dicha dieta detox debe haber presencia de todos los grupos alimenticos, solo que hay que saberlos escoger. Por ejemplo, se puede desayunar una taza de café y una porción de fruta, almorzar y cenar puré de verduras con una porción de hidratos de carbono (una taza de arroz, dos rebanadas de pan o media taza de pasta sin aderezos). Durante el día se recomienda consumir unos dos litros de caldo de verduras y a media tarde tomar un vaso de leche o de yogur. Este tipo de dieta debe hacerse solo por un día y su fin es brindar un reposo metabólico y digestivo al organismo luego de alguna comilona.

¿Y es saludable cenar solo fruta?

Insistimos: todas las comidas del día deben incluir todos los grupos de alimentos, aunque no en las mismas proporciones. Las frutas son hidratos de carbono con una carga importante de azúcar (fructuosa), ideales para acompañar el desayuno y como opción de meriendas, pero no como sustituto de alguna de las tres comidas principales, a no ser que se mezcle con otros ingredientes, como sucede con las ensaladas de frutas. Luego, los nutricionistas señalan que las frutas pueden consumirse a cualquier hora del día, pero para quienes busquen perder peso, su consumo en la noche puede ser contraproducente. Lo ideal es que estas personas cenen una porción de proteína (de aproximadamente 100 – 120 gramos) e hidratos de carbono ligeros (vegetales) y una porción de lípidos saludable, como aceite de oliva o aguacate.