La dieta depurativa para el hígado, al ser ligera, ayuda también a luchar contra las calorías de más que se puedan haber consumido durante esos días, contribuyendo a evitar que se cojan kilos. Ya te explicamos hace un tiempo en que consiste una dieta depurativa pero en esta sección nos vamos a centrar en lo que tiene que ver con una alimentación ideal para sanar nuestro hígado tras caer en algunos excesos en nuestra alimentación.

Se recomienda una dieta totalmente vegetariana durante dos días. En ella se darán prioridad a las verduras, por su gran contenido en antioxidantes. En menor cantidad se pueden tomar frutas y, solo al desayuno, algo de pan tostado. Es importante no tomar edulcorantes ni nada que no sea totalmente natural, muy ligero y digestivo.

Ensaladas crudas de muchos colores (con pimiento, tomate, cebolla, apio, lechuga…), un par de piezas de fruta en cada comida y nada de lácteos ni grasas. Es importante beber al menos dos litros de agua al día y se puede usar un té diurético como la hierba del pollo para ayudar a limpiar todavía más.

En el desayuno se pueden tomar dos tostadas de pan y un café, solo si no se puede prescindir de él, sino sería recomendable tomar un té de hierbas que no tenga cafeína ni teína. Utiliza hierbas depurativas para el hígado como el diente de león, cardo mariano y boldo.

Dieta depurativa para tu hígado tras un tratamiento largo

Si has estado tomando medicación durante mucho tiempo tu hígado habrá tenido que realizar un sobreesfuerzo considerable. En estos casos no se trata de una dieta depurativa de un día o dos, sino de una dieta mucho más larga. Se recomienda realizar una limpieza de hígado durante un mes.

Estas son las claves de la dieta depurativa de un mes:

  • En ayunas tomar una infusión de manzanilla con medio limón natural exprimido. Tras tomar la infusión esperar al menos media hora para el desayuno. Se pueden tomar lácteos desnatados o cereales para el desayuno, pero que no tengan azúcar añadido. Un buen ejemplo es el muesli casero.
  • Todas las comidas tendrán un primer plato con verduras muy abundantes. Al medio día pueden ser crudas, en ensalada y a la noche mejor cocidas para favorecer la digestión. El segundo plato estará compuesto por una pequeña cantidad de proteínas, carne al mediodía y pescado a la noche. Da prioridad a la carne blanca antes que la carne roja, que se debe de tomar como mucho una sola vez a la semana y cortes magros. Si se quiere tomar pescado en ambas comidas estará bien. El pescado y la carne se pueden acompañar con un poco de arroz o de patata cocida. Se puede tomar algo de pan.
  • Entre horas se tomará fruta fresca de temporada y, en caso de que se tenga mucha hambre se pueden acompañar con un poco de pan o con lácteos desnatados.
  • Totalmente prohibidos todos los productos procesados, como bollerías o galletas. Tampoco las carnes preparadas como embutidos o hamburguesas. No se debe de comprar carne picada, a no ser que se pique en el momento un corte previamente escogido.
  • Se beberán dos litros de agua al día como mínimo, contando las infusiones de cardo mariano, boldo y diente de león.