La dieta de las 500 calorías, conocida también como “dieta muy baja en calorías” o dieta VLCD, por sus siglas en inglés, consiste en reducir el consumo calórico de un día, que aproximadamente debería rondar las 2000 calorías, a tan solo 500. Este tipo de dieta comenzó a popularizarse con la publicación del libro The 5:2 Fasting Diet, escrito por Jacqueline Whitehart.

Es importante destacar que este tipo de regímenes alimenticios no debe superar dos días por semana ni más de 12 semanas continuas, y siempre deberá hacerse con la supervisión de un nutricionista. Generalmente esta dieta es recomendada por un tiempo limitado a personas con problemas de sobrepeso que rayan en la obesidad, siendo incluso el último recurso al que apelan los médicos y nutricionistas cuando otros métodos han resultado ineficaces para algunos pacientes, por ejemplo la práctica de deporte que también ayuda a quemar calorías, algo que muchos no están dispuestos a hacer por unos hábitos sedentarios muy arraigados.

Los siguientes son algunos consejos para lograr reducir el consumo calórico diario a 500 calorías.

  • Consumir más verduras voluminosas, sobre todo las de hojas verdes, porque logran saciarnos y contienen muy pocas calorías. Además, psicológicamente nos “engañan” al lograr llenar el plato, por grande que este sea.
  • Sin duda las ensaladas son ideales para lograr hacer este tipo de dietas, pero se debe tener en cuenta que no todas las ensaladas son ligeras, ya que dependerá de los ingredientes que contenga. Es fundamental prescindir de los aderezos porque estos muchas veces tienen más calorías que la propia ensalada.
  • Más fibra y proteína y muchos menos carbohidratos y grasas. Estos dos últimos grupos de alimentos, precisamente porque nos aportan la energía diaria que necesitamos, son los que más cantidad de calorías contienen. El día que nos propongamos comer tan solo 500 calorías debemos disminuirlos casi por completo.
  • Tomando en cuenta el consejo anterior, los días que nos sometamos a este tipo de dieta no debemos hacer ejercicio ni actividades físicas que requieran de mucha energía. Nuestro cuerpo se debilitaría demasiado y las consecuencias pueden ser perjudiciales (desmayos, bajas de tensión y de glicemia, mareos, etc.).
  • Una vez que alcance su peso ideal y haya terminado este tipo de dieta, procure mantener de por vida una dieta saludable y balanceada y una rutina de ejercicios acorde con sus capacidades y necesidades. Ninguna dieta estricta para adelgazar nos asegura un logro permanente luego de terminadas. Por el contrario, si no cambiamos nuestros hábitos alimenticios y eliminamos el sedentarismo, el efecto rebote de estas dietas puede hacernos aumentar más peso del que perdimos.