Es muy habitual verla, tan habitual que hemos olvidado la cantidad de propiedades beneficiosas que tiene. Incluso los jardineros la incluyen dentro de la lista de “malas hierbas”. Vamos a descubrir qué beneficios puede aportarnos y seguro que no la miraremos con los mismos ojos.

Estamos hablando del Diente de León (Taraxacum Officinale) o achicoria amarga, una pequeña planta vivaz (puede vivir más de 2 años), de raíz larga, hojas verdes lanceoladas y dentadas que forman una roseta y flores de color amarillo dorado muy fáciles de identificar que, al madurar, forman un globo blanco de semillas que se deshace con un soplo.

Procedente de Europa, se ha extendido por el hemisferio norte de los continentes europeo, asiático y norteamericano. Crece en zonas templadas del planeta y no es muy exigente en cuanto a suelos. Es habitual encontrarla en caminos, pastizales, prados, jardines, etc.

Qué partes del diente de león se utilizan

Como en todas las plantas medicinales, hay ciertas partes que se aprovechan en función de las propiedades que queremos extraer. En el caso del diente de león, podemos destacar que se aprovechan todas sus partes: hojas, raíces y flores. Aquí te damos la explicación sobre las propiedades de cada una de estas partes:

  • Hojas: son comestibles mejor si son jóvenes y tiernas para ensaladas, solas o mezcladas con otras verduras. Más maduras son más amargas y se consumen cocidas. La mejor época para recolectarlas es la primavera y el otoño. Se pueden secar y guardar en un saquito de tela. Contienen gran cantidad de vitaminas A y C, hierro y calcio (en más cantidad que las espinacas u otras hortalizas).
  • Raíz: las de plantas adultas (2 años) se ha utilizado tradicionalmente como sustituto de la achicoria ya que contienen taraxacina que es amarga. Se recogen en otoño o finales de verano. Hay que secarlas y guardar en un recipiente de cristal hermético.
  • Flores: los pétalos son comestibles y se pueden incluir en ensaladas para añadir sabor y color. Los botones de las flores son apreciados preparados con aceite de oliva. En muchas regiones de Europa, se prepara mermelada de flores y también vino de Diente de León.

Usos y propiedades del diente de león

Utilizada desde hace siglos, hoy en día es una de las plantas más estudiadas por la ciencia médica. Gracias a la gran variedad de aplicaciones medicinales resulta muy popular y son muchos los que la consumen prácticamente a diario, gracias a sus beneficios para lograr el equilibrio de ciertas funciones del cuerpo. Entre sus propiedades se puede destacar:

  • Como depurativa, para purificar el organismo de elementos tóxicos. Para ello, prepararemos una tisana con 1 cucharada sopera de raíces y hojas en una taza de agua; hervir durante 2 minutos, colar y tomar 3 tazas al día antes de las comidas.
  • Efecto diurético, ayuda a depurar hígado, vesícula biliar y riñones. Es capaz de aumentar de 2 a 4 veces la secreción de la bilis.
  • Tónico digestivo contra el estreñimiento, la resaca del alcohol y los excesos alimentarios.
  • Para limpiar impurezas de la piel, acné, urticaria: utilizar la savia que es altamente alcalina y además tiene propiedades que combaten los gérmenes.
  • Para mejorar la salud de los ojos, reducir el riesgo de cataratas y degeneración muscular relacionada con la edad, por su contenido en luteína y zeaxantina.

Contraindicaciones del diente de león

Aunque hemos visto que tiene muchos beneficios este ingrediente, también hay que tener presentes algunas contraindicaciones del diente de león, a fin de evitar cualquier complicación por su consumo:

  • No recomendado para personas con piedras en la vesícula o en el riñón.
  • No suministrar a personas que sufran acidez estomacal o úlceras de estómago.
  • Embarazo y lactancia: el Diente de León se puede consumir como alimento, pero hay que tener precaución con los preparados medicinales. Se aconseja consultar con un médico.