Estas son nuestras cinco sugerencias para que cuides mejor tu aspecto, el modo de empezar bien la entrevista, un paso importante para la obtención del puesto de trabajo que deseas:

  • Siéntete cómodo: Si decides ir a una entrevista con traje y corbata porque crees que es la indumentaria más adecuada debes de sentirte cómodo y desenvuelto con esa ropa. No vale de nada que te vistas bien si luego no sabes moverte o se te ve incómodo con esa ropa. En el caso de mujeres, si se acude con tacón y falda lápiz también se debe de caminar con soltura y saber sentarse sin problemas. Para conseguir esto lo mejor es no llevar nada de estreno que pueda lastimar o resultar incómodo y usar antes la ropa en casa hasta poder llevarla con soltura. Es preferible vestir un poco más informal si no somos capaces de sentirnos naturales.
  • Ropa adecuada: El traje chaqueta, los tacones o las corbatas no son siempre lo más adecuado para una entrevista de trabajo. Si se aspira a un puesto en el que esa ropa no va a ser necesaria lo mejor es ir bien arreglado y con un aspecto cuidado pero sin exagerar. Un aspecto excesivamente formal puede dar una imagen errónea de nosotros en estos casos, pudiendo hacer que parezcamos demasiados distantes o hacer que se ofrezca una imagen excesivamente ambiciosa.
  • Los zapatos: Unos zapatos limpios son fundamentales en una entrevista de trabajo. Incluso si siendo mujer optas por calzado bajo e informal o siendo hombre prefieres los zapatos deportivos, deben de estar muy limpios y en buen estado. Mucha gente se fija en los zapatos de los entrevistados y descarta inmediatamente a aquellas personas que acuden con el calzado descuidado porque se considera propio de personas poco detallistas que realmente no van a cuidar los aspectos menores pero igualmente importantes del trabajo.
  • Los adornos: Este es otro aspecto en el que suelen fijarse los entrevistadores profesionales. Deben de ser muy discretos, nunca se debe de llevar nada excesivamente llamativo, ostentoso y, sobre todo, nada con un fuerte componente religiosos o que pueda hacer referencia a ideologías. Lo mejor es limitarse al reloj, una pulsera y una fina cadena. Aunque el perfume no es un adorno propiamente dicho también se debe de tener en cuenta. No te pongas demasiado perfume ni uses un muy fuerte que pueda resultar molesto para personas con un olfato delicado. Los aromas suaves y frescos son los que mejor impresión suelen dar. Una manera buena de medir si el perfume está bien utilizado es que se note al acercarse a saludar, pero no si se mantiene una cierta distancia con la persona.
  • El pelo: El pelo también es muy importante porque es algo básico en la imagen de una persona. Un cabello descuidado, que no se ve bien aseado o que está despeinado dará muy mala impresión. Es preferible recoger el pelo si se lleva largo y peinarlo bien, escapando de los peinados demasiado llamativos o excéntricos para que la atención no recaiga en nuestro pelo, sino en lo que tenemos que decir sobre nuestras cualidades para el puesto de trabajo.