Se ha producido un bloqueo mental

No has dormido bien o simplemente tienes un mal día. De repente te encuentras en la oficina, ante tu ordenador y sin ser capaz de leer una palabra de las que pone ni escribir. ¿Qué puedes hacer?

  • Levántate y vete a buscar un vaso de agua. Bebe tranquilamente y eso te dará un par de minutos para relajarte y pensar en otra cosa.
  • Trata de caminar, aprovecha para ir a por algún papel que tengas lejos o para acercarte al despacho de algún compañero con el que quieras comentar algo. Así estarás centrándote en otra cosa.

Has tenido un enfrentamiento con un cliente, con un compañero o con un proveedor

Este tipo de situaciones suelen dejarte alterado e incapaz de concentrarte. El problema es que si tras una situación de este tipo otra persona llama o viene a hablar contigo quizás acabes pagando con ella la frustración que sientes.

  • Para unos minutos, prepárate una infusión y llévala para tu mesa para tomarla con calma. Si es posible, no contestes al teléfono hasta que recuperes bien el control.
  • Si algún compañero ha presenciado lo que ha ocurrido habla con él y pídele una opinión objetiva. Quizás veas las cosas desde otra perspectiva.
  • Ve al cuarto de baño y realiza algunos ejercicios de control de respiración para relajarte. Moja la nuca y las muñecas para ayudar a calmarte.

Acabas de terminar un asunto complicado y vas a empezar con otro que también lo es

Hay ciertos trabajos que te dejan mentalmente agotado y tras acabar uno de ellos es prácticamente imposible centrarse en otro que tenga el mismo nivel de exigencia.

  • Si es posible haz coincidir justo aquí tu descanso para comer o para tomar el café, así tendrás un paréntesis entre una cosa y la otra. Si o es posible puedes tratar de realizar algunas tareas menores hasta el momento del descanso y de comenzar con el siguiente trabajo.
  • Planifica cualquier tarea que suponga salir de la oficina para que coincida entre este tipo de trabajos.

Simplemente necesitas desconectar

Y a ser posible… que nadie lo note. Lo mejor en estos casos es fingir que se está leyendo mientras se realizan algunos ejercicios de respiración. Si aun así no logras desconectar puedes utilizar el texto que tienes delante para hacer un sencillo ejercicio para distraer la mente. Cuenta todas las letras “A” que tenga el texto o una página del mismo.

Esto hará que te concentres en algo totalmente ajeno a lo que pone la hoja, aunque para el resto de la gente en la oficina estarás plenamente centrado en tu trabajo. A la vez, tu mente se despejará y estará distraída durante un par de minutos.