En cuanto a su alimentación no tendrás dolores de cabeza, comen verduras crudas como lechuga, soja, repollo, brócoli, pepino, acelga, zanahoria, y la lista sigue. También come algunas frutas como manzanas y peras. Generalmente se pica la comida y se la pone en el plato al principio del día. Al principio tendrás que ponerle un poco más, hasta que puedas determinar cuánto come regularmente, pero a diferencia de otros animales, la tortuga solo come hasta saciarse, no se atragantará.

Debes procurar que tenga un espacio medianamente amplio para que pueda explorar, y en lo posible que tenga entrada de luz solar. Si tienes un patio o jardín no tendrás problema con esto, pero si vives en un departamento o en una casa sin patio, deberás procurar que en alguna parte de tu casa entre al menos un par de horas luz solar directa.

Cuando llega el invierno no deberás hacerte mucho problema ya que su metabolismo baja muchísimo y no realizan ninguna actividad, hasta que empiece la primavera. Sin embargo ten en cuenta que si tienes aire acondicionado o estufa, puede ser que produzcas condiciones que hagan que no hiberne, o lo haga por menos tiempo.

Si tienes jardín o patio, no te preocupes si llueve o hace mucho frío, si hace mucho tiempo que está viviendo allí, estará adecuada y simplemente quedará dentro de su caparazón, pero si te sientes mejor entrándola no le harás ningún daño.

Si en tu casa hay escalones y rampas, o tiene alguna forma de acceder a superficies altas, debes estar atento ya que a pesar de que el caparazón es duro, les duele mucho las caídas y pueden lastimarse igualmente. También tener presente donde la tienes, y no dejarla tan libre, para no patearla sin querer. Hay que tener en cuenta que si bien no emiten sonidos y no pueden expresar el dolor, lo sienten.

Por último, si cuentas con azaleas, laurel, o algún helecho, procura que no los coma, ya que son tóxicos para las tortugas.