Aerosoles naturales

Se trata de productos naturales para la congestión. El más conocido de todos es el agua de mar, que ayuda a limpiar las fosas nasales y a aliviar la inflamación que se produce en el interior de las mismas para facilitar la respiración.

El agua de mar no tiene efectos secundarios y se puede usar dos o tres veces al día para limpiarse bien el interior de la nariz.

Existen además otros aerosoles naturales, pero son menos efectivos y su uso está mucho menos generalizado.

Aerosoles habituales

Se trata de los aerosoles más utilizados. Contraen los vasos sanguíneos permitiendo respirar con facilidad, pero tienen sus riesgos. El primero de ellos es que si se utilizan durante mucho tiempo, pueden causar dependencia. Este medicamento es de venta libre, pero no se recomienda utilizarlo más de tres días, siendo este el tope máximo.

Cuando se abusa, la persona acaba desarrollando una rinitis crónica y solo si utiliza su spray puede respirar, por lo que acaba habituándose a ello y lo hace varias veces al día. El primer síntoma es lo que se llama congestión por rebote, una vez que se acaba el efecto del descongestionante se siente que la nariz está todavía más tapada que antes, así que se vuelve a usar sin dar tiempo a que se equilibre por sí mismo. Al cabo del tiempo, ya es imposible respirar sin el aerosol.

También ocurre que para los catarros se toman medicamentos que ya de por sí son descongestionantes, como muchos medicamentos antigripales. Al usar el spray a mayores se está duplicando la dosis normal. Esto ocurre porque desconocemos los efectos de los medicamentos y no relacionamos tomarnos una pastilla con descongestionar la nariz.

Lo mejor es preguntar siempre en la farmacia para evitar comprar y tomar cosas innecesarias. El farmacéutico puede darnos un producto que ya trate todos los síntomas.

¿Qué pasa si abuso de los descongestionantes?

Además de la dependencia crónica de los aerosoles pueden ocurrir otros muchos problemas. Los más graves son los relacionados con problemas circulatorios. ¿Has notado que al usar algunos espray sientes taquicardia?

Pues sus efectos en la circulación unidos a estos efectos secundarios pueden acabar dañando el sistema circulatorio y aumentar el riesgo de sufrir un infarto. Esto es algo que la mayoría de las personas ignoran pero que cualquier médico puede confirmar. Por supuesto, hablamos el uso a largo plazo y no de la utilización habitual del espray.

Otro de los problemas de estos descongestionantes es que su uso puede enmascarar otros problemas, como alergias o enfermedades en el sistema respiratorio. La persona utiliza el espray, se siente mejor y no acude a la consulta, por lo que el verdadero problema continúa existiendo y al no tratarse se puede incluso agravar.