En primer lugar, debemos mencionar que la idea de los cortes de carnes de primera, de segunda y de tercera, es un poco obsoleta, ya que todos los cortes pueden ser de primera, y lo que varía es el grado de salubridad de la carne, la higiene de los lugares donde se vende y la textura de la misma. Así, la clasificación recomendada en este caso, es cortes tiernos, medianamente tiernos y menos tiernos.

Aquí te damos los diferentes cornes y el origen de cada uno de ellos, algo que te ayudará a diferenciar los tipos de carne que habitualmente se comercializan:

  • Lomo o Solomillo: Es una de las piezas más conocidas de la carne de res. Se trata de una zona poco utilizada por el animal, de modo que es un músculo que permanece relativamente tierno. Es ideal para la preparación de asados, medallones y otras recetas especiales.
  • Morcillo: Se trata de un corte realizado a nivel inferior en las extremidades de la vaca. Es una carne ideal para realizar caldos, guisos y sopas, y contiene una alta concentración de nutrientes.
  • Falda o Costillar: Es otra de los cortes más famosos que existen, que sirve de base para realizar estofados y sopas. Está ubicada en la zona inferior del estómago del animal. Es un corte muy voluminoso, de allí que permite la elaboración de diferentes recetas.
  • Rabillo de cadera: Es una carne especial para parrillas, ya que está recubierta por una capa de grasa que hace más gustosa a la pieza sobre la brasa. El corte se extrae de la zona trasera superior de la vaca, y se conoce también con el nombre de punta trasera. Esta pieza generalmente tiene una forma triangular, lo que la hace muy fácil de identificar. Algunos chefs, solo recomiendan sazonar este corte con sal gruesa.
  • Contra o Culata de contra: Es un corte muy particular de forma alargada y redonda. Se trata de capas bastantes gruesas que permiten hacer filetes para guisos, parrillas, y otras formas de cocción. Así que es otra opción ideal para hacer recetas cuyo principal ingrediente sea la carne de res.

Te recomendamos que consultes también nuestra información aclarando si se debe lavar la carne antes de cocinarla, un hábito que muchos siguien y que no siempre se conoce cuál es la respuesta correcta.