La posición de la cabeza, pese a lo que se cree en el imaginario colectivo no debemos meter la cabeza entera en el agua, solamente debemos introducir la cara, es más, el gorro protector debe quedar siempre visible fuera del agua, cuando cogemos aire nadando la frente debe estar en la superficie del agua y el gorro ha de ser visible. La respiración durante la natación ha de ser lateral, para ello nuestra oreja debe tocar el agua, lo fundamente es movernos muy poco quedándose nuestra boca fuera y cogiendo aire por esta.  Cuando cogemos aire no tenemos que girar el cuello para que nuestra boca quede fuera del agua, pues estaríamos forzando las cervicales, cuando obtenemos el aire nadando el movimiento tiene que ser de todo el cuerpo.

En la natación la respiración no se divide en exhalación e inspiración. En natación esas dos fases para a ser tres. Inspiración, mantener el aire(es decir que ni se coge ni se expulsa) y exhalación. Es importante respetar estas tres fases porque si no, no tendremos una coordinación adecuada en la respiración. ¿Por qué debemos mantener el aire, durante la respiración cuando nadamos?, parece una tontería pero al mantener el aire dentro de nosotros conseguimos un “efecto boya” en nosotros ganando flotación.  También es importante hacerlo porque obtenemos una sensación de cansancio menor, al conservar el aire, nuestro cuerpo no nos exigirá de forma inmediata que inspiremos aire, en cambio cuando corremos al coger y soltar aire de forma continua generamos una mayor necesidad de respiración.

El ritmo de respiración dependerá en cada caso de nuestro estado físico, del estilo de natación que practiquemos y del objetivo que tengamos, sea por competir o simplemente por mantenernos en forma y adelgazar nadando. En series de corto tiempo de alta velocidad lo ideal es tener menos respiraciones. Puedes respirar cada cinco o seis brazadas (recordemos que lo normal es respirar cada tres brazadas), en cambio para series de larga duración pasa al revés, necesitamos respirar de forma más frecuente cada dos brazadas.

A la hora de realizar natación, tienes que tener en cuenta no cambiar el ritmo de respiración sin motivo alguno, es decir no puedes hacer un largo respirando cada 5 brazadas, después otro largo con respiraciones cada dos brazadas… es primordial que sigas un ritmo. Si estás empezando lo ideal es respirar cada dos brazadas. También tienes que tener en cuenta respirar siempre del mismo lado, de esta manera si un largo respiramos del lado izquierdo, el siguiente largo respiraremos del lado contrario.

Te dejamos un vídeo donde verás de un modo gráfico cómo controlar tu respiración mientras nadas y algunos ejercicios para aumentar tu capacidad: