1. Menos cantidad y más veces al día

La mayoría de las personas que sufre ansiedad por comer es porque tiene malos hábitos alimenticios, sobre todo con las horas y la frecuencia de las comidas. Muchas personas piensan “lógicamente” que para adelgazar hay que dejar de comer, o disminuir considerablemente las veces que comemos al día, llegando incluso a suprimir por completo las cenas. Esto no solo es un grave error nutricional, sino que además va a incrementar biológica y psicológicamente la ansiedad por comer. ¿Por qué? Porque el organismo va a pedir más comida mientras más horas pase sin recibir alimento y, como consecuencia de ello, subiremos de peso en lugar de adelgazar y eso, psicológicamente, nos hará sentir frustrados tirando la toalla con un envase XL de helado.

Todos los especialistas en nutrición recomiendan, incluso si no estamos buscando adelgazar, comer entre cinco y seis veces al día (tres comidas principales y dos o tres pequeñas meriendas). Lo correcto es dejar los alimentos con más hidratos de carbono, azúcares y grasas para la mañana y los más ligeros y proteicos para el resto del día. Así sí que es lógico que disminuya nuestra ansiedad por comer.

2. Más proteínas y menos calorías vacías

Cuando sentimos ansiedad por comer no nos provocan precisamente ensaladas, un buen trozo de pescado o unos huevos cocidos. La ansiedad por comer es generalmente por alimentos muy altos en calorías vacías, es decir, azúcares y carbohidratos simples, como bollería, golosinas y chuches. Al comer este tipo de alimentos lo que hacemos es aplacar por un instante la ansiedad y luego volverla a sentir con más intensidad porque realmente no hemos nutrido nuestro cuerpo. Lo que verdaderamente nos sacia son las proteínas y los carbohidratos complejos, consumidos en cada una de las cinco o seis comidas diarias que hagamos. Elige especialmente las proteínas más sanas que puedes consumir a través de diferentes alimentos, esto te ayudará a saciar tu hambre y evitar consumir excesivos carbohidratos.

3. Beber agua en abundancia

Muchas veces confundimos hambre con sed, y esto les ocurre sobre todo a las personas que beben muy poca agua. Aunque no es del todo cierto que todas las personas debamos consumir dos litros de agua al día, sí que es verdad que el agua es muy importante para muchas funciones de nuestro organismo, entre ellas mantenernos hidratados y disminuir la ansiedad por comer. Cuando sientas ansiedad por comer, intenta beber primero un bueno vaso de agua (200 – 250 ml) y espera un rato a ver si de verdad era hambre o si solo tenías sed. También es recomendable beber un vaso de agua siempre antes de comer y al levantarnos por la mañana. Esta rutina sin duda que nos ayudará a disminuir la ansiedad por comer.