Para poder realizar dichos diagnósticos, el médico especialista debe valerse de la ayuda de exámenes paraclínicos, usando su valoración médica y aplicando una comparación con la sintomatología descrita por el paciente, debido a que dicha patología puede llegar a ser confundida con enfermedades que manifiestan síntomas parecidos.

Cómo se clasifica la fibromialgia

  • Fibromialgia concominante: asociadas en ocasiones a otro trastorno. Debido a esto, no puede darse una única descripción dada las variaciones y amplitudes del tema.
  • Fibromialgia regional o localizada: en ella, el dolor se encuentra circunscrito a una zona anatómica y, por tanto, limitado a puntos continuos (es el caso del síndrome miofascial). Está relacionado con los sobre esfuerzos y los microteatros.
  • Fibromialgia primaria: se caracteriza por dolor difuso y puntos dolorosos a la presión en múltiples localizaciones, con ausencia de una condición concominante que pudiera explicar los signos y síntomas a nivel muscular y en la parte esquelética.
  • Fibromialgia Secundaria: está asociada auna enfermedad definida, como por ejemplo artritis reumatoide o el hipotiroidismo, cuyo tratamiento mejora el proceso fibromiálgico.

Incidencia en la población

Se estima que el 6.3% de la población mundial se encuentra afectada por dicha patología y que la misma predomine en el sexo femenino de edad mediana.

Por su baja incidencia, la dificultad para realizar su diagnóstico es elevada, generado también por el desconocimiento de su causa. La fibromialgia es una patología poco conocida por lo cual representa un desafío en todos los sentidos, tanto para las personas que los padecen, los familiares y los médicos no capacitados para realizar dicho diagnóstico, pues en muchas oportunidades se generan diagnósticos erróneos.

¿Cómo reconocer que tiene fibromialgia?

Los síntomas van a variar de acuerdo con los participantes siendo más común encontrar en el 100% de los participantes diagnosticados con fibromialgia:

  • Dolor generalizado:  es el síntoma principal, fluctuante en gravedad. Su presencia es esencial para el diagnóstico. Las zonas que provocan más dolor subjetivo son el área lumbar y cervical, los hombros y las caderas.
  • Sensibilidad dolorosa: se produce cuando se palpan localizaciones específicas de músculos y tendones llamados puntos sensibles.

Mientras el 75% de la población afectada puede además presentar:

  • Fatiga: sin causa que la justifique, cansancio matutino o cansacio crónico.
  • Disautonomía: muy frecuente y que se manifiesta en forma de hipotensión ortostática, taquicardia postural, sensación de mareo o inestabilidad con los cambios posturales o hiperactividad del sistema simpático.
  • Sueño no reparador: sin importar la cantidad de horas que se esté durmiendo, el sueño no hace descansar.

Entre el 30 y 70% de los pacientes pueden sumar algunos de estos síntomas:

  • Dificultades cardiorrespiratorias: hipotensión crónica, palpitaciones, entre otras.
  • Dificultades gastrointestinales: dificultades para la deglución, colon irritable, entre otros.
  • Alteraciones osteomusculares: síndrome de túnel del carpo.
  • Alteraciones mentales: trastornos psicológicos (depresión, ansiedad). Trastornos cognitivos (dificultad para concentrarse, lapsus de memoria, dificultad para recordar palabras y nombres).
  • Alteraciones neurológicas: parestesias, cefaleas tensional o difuso.

Tratamiento

Actualmente no existe un tratamiento farmacológico que permita erradicar la fibromialgia y muchos doctores recomiendan actividades físicas como la natación para atacar dicha patología. De ahí que encuentres numerosos remedios para combatir la fibromialgia que te ayudarán a mitigar sus síntomas más molestos y que más te impiden realizar una actividad diaria normal. Sin embargo, será necesario que el paciente diagnosticado asista a tratamiento de rehabilitación con un equipo multidisciplinario que involucre a un psicólogo, fisioterapeuta, y además, a un terapeuta ocupacional. Todos ellos brindarán ayuda al paciente en cómo asumir su patología, para mejorar su calidad de vida.

  • El psicólogo se encargará de trabajar el aspecto emocional de la persona diagnóstica y la forma de asumir su nueva vida.
  • El fisioterapeuta le brindará herramientas de tipo ejercicios físicos.
  • El terapeuta ocupacional se encargará de la enseñanza de estrategias del manejo del tiempo para evitar sobrecarga laboral y de oficios del hogar, así como dará indicaciones para favorecer la actividad de sueño.